Talált 21960 Eredmények: Or
Es doctrina cierta y digna de fe que Jesucristo vino al mundo para salvar a los pecadores, y yo soy el peor de ellos. (I Timoteo 1, 15)
Si encontré misericordia, fue para que Jesucristo demostrara en mí toda su paciencia, poniéndome como ejemplo de los que van a creer en él para alcanzar la Vida eterna. (I Timoteo 1, 16)
¡Al Rey eterno y universal, al Dios incorruptible, invisible y único, honor y gloria por los siglos de los siglos! Amén. (I Timoteo 1, 17)
Hijo mío, te hago esta recomendación, conforme a lo que se dijo de ti por inspiración de Dios, a fin de que luches valientemente, (I Timoteo 1, 18)
conservando la fe y la buena conciencia. Por no haber tenido una buena conciencia algunos fracasaron en la fe, (I Timoteo 1, 19)
Ante todo, te recomiendo que se hagan peticiones, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos los hombres, (I Timoteo 2, 1)
por los soberanos y por todas las autoridades, para que podamos disfrutar de paz y de tranquilidad, y llevar una vida piadosa y digna. (I Timoteo 2, 2)
Esto es bueno y agradable a Dios, nuestro Salvador, (I Timoteo 2, 3)
porque él quiere que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad. (I Timoteo 2, 4)
Hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres: Jesucristo, hombre él también, (I Timoteo 2, 5)
Por lo tanto, quiero que los hombres oren constantemente, levantando las manos al cielo con recta intención, sin arrebatos ni discusiones. (I Timoteo 2, 8)
Que las mujeres, por su parte, se arreglen decentemente, con recato y modestia, sin usar peinados rebuscados, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos. (I Timoteo 2, 9)