Talált 1069 Eredmények: Nacimiento De Jesús
«¡Si puedes...!», respondió Jesús. «Todo es posible para el que cree». (Marcos 9, 23)
Al ver que llegaba más gente, Jesús increpó al espíritu impuro, diciéndole: «Espíritu mudo y sordo, yo te lo ordeno, sal de él y no vuelvas más». (Marcos 9, 25)
Pero Jesús, tomándolo de la mano, lo levantó, y el niño se puso de pie. (Marcos 9, 27)
Al salir de allí atravesaron la Galilea; Jesús no quería que nadie lo supiera, (Marcos 9, 30)
Pero Jesús les dijo: «No se lo impidan, porque nadie puede hacer un milagro en mi Nombre y luego hablar mal de mí. (Marcos 9, 39)
Después que partió de allí, Jesús fue a la región de Judea y al otro lado del Jordán. Se reunió nuevamente la multitud alrededor de él y, como de costumbre, les estuvo enseñando una vez más. (Marcos 10, 1)
Entonces Jesús les respondió: «Si Moisés les dio esta prescripción fue debido a la dureza del corazón de ustedes. (Marcos 10, 5)
Al ver esto, Jesús se enojó y les dijo: «Dejen que los niños se acerquen a mí y no se lo impidan, porque el Reino de Dios pertenece a los que son como ellos. (Marcos 10, 14)
Jesús le dijo: «¿Por qué me llamas bueno? Sólo Dios es bueno. (Marcos 10, 18)
Jesús lo miró con amor y le dijo: «Sólo te falta una cosa: ve, vende lo que tienes y dalo a los pobres; así tendrás un tesoro en el cielo. Después, ven y sígueme». (Marcos 10, 21)
Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: «¡Qué difícil será para los ricos entrar en el Reino de Dios!». (Marcos 10, 23)
Los discípulos se sorprendieron por estas palabras, pero Jesús continuó diciendo: «Hijos míos, ¡qué difícil es entrar en el Reino de Dios! (Marcos 10, 24)