Talált 1785 Eredmények: Mal
No hay nadie peor que el avaro consigo mismo, y ese es el justo pago de su maldad. (Eclesiástico 14, 6)
Si hace algún bien, lo hace por descuido, y termina por revelar su malicia. (Eclesiástico 14, 7)
Es un malvado el que mira con envidia, el que da vuelta la cara y menosprecia a los demás. (Eclesiástico 14, 8)
Él colmó a los hombres de saber y entendimiento, y les mostró el bien y el mal. (Eclesiástico 17, 7)
¿Hay algo más luminoso que el sol? ¡Y sin embargo, también él se eclipsa! ¡Cuánto más la carne y la sangre, que sólo conciben el mal! (Eclesiástico 17, 31)
¿Qué es el hombre? ¿Para qué sirve? ¿Cuál es su bien y cuál es su mal? (Eclesiástico 18, 8)
El que se complace en el mal será condenado, (Eclesiástico 19, 5)
y el que detesta la locuacidad se libra del mal. (Eclesiástico 19, 6)
No es sabiduría saber hacer el mal y no hay prudencia en el consejo de los pecadores. (Eclesiástico 19, 22)
Hay un malvado que va encorvado por la tristeza, pero su interior está lleno de falsedad: (Eclesiástico 19, 26)
Más vale resbalar en el piso que con la lengua; así es como de repente caen los malvados. (Eclesiástico 20, 18)
Un hombre grosero es como un cuento inoportuno, que siempre está en boca de los mal educados. (Eclesiástico 20, 19)