Talált 7351 Eredmények: Ley Del Señor
El Señor le respondió: Yo voy a establecer una alianza. A la vista de todo el pueblo, realizaré maravillas como nunca se han hecho en ningún país ni en ninguna nación. El pueblo que está contigo verá la obra del Señor, porque yo haré cosas tremendas por medio de ti. (Exodo 34, 10)
No te postrarás delante de ningún otro dios, porque el Señor se llama "Celoso": él es un Dios celoso. (Exodo 34, 14)
Tres veces al año todos los varones se presentarán delante del Señor, el Dios de Israel. (Exodo 34, 23)
Porque yo voy a desposeer a las naciones delante de ti y ensancharé tus fronteras, y cuando subas a presentarte ante el Señor, tu Dios, tres veces al año, nadie codiciará tu territorio. (Exodo 34, 24)
Llevarás a la casa del Señor, tu Dios, lo mejor de los primeros frutos de tu suelo. No harás cocer un cabrito en la leche de su madre. (Exodo 34, 26)
Después el Señor dijo a Moisés: "Consigna por escrito estas palabras, porque ellas son las cláusulas de la alianza que yo hago contigo y con Israel". (Exodo 34, 27)
Moisés estuvo allí con el Señor cuarenta días y cuarenta noches, sin comer ni beber. Y escribió sobre las tablas las palabras de la alianza, es decir, los diez Mandamientos. (Exodo 34, 28)
Cuando Moisés bajó de la montaña del Sinaí, trayendo en sus manos las dos tablas del Testimonio, no sabía que su rostro se había vuelto radiante porque había hablado con el Señor. (Exodo 34, 29)
Después se acercaron también todos los israelitas, y él les transmitió las órdenes que el Señor le había dado en la montaña del Sinaí. (Exodo 34, 32)
Y siempre que iba a presentarse delante del Señor para conversar con él, se quitaba el velo hasta que salía de la Carpa. Al salir, comunicaba a los israelitas lo que el Señor le había ordenado, (Exodo 34, 34)
y los israelitas veían que su rostro estaba radiante. Después Moisés volvía a poner el velo sobre su rostro, hasta que entraba de nuevo a conversar con el Señor. (Exodo 34, 35)
Moisés reunió a toda la comunidad de los israelitas y les dijo: El Señor ha mandado hacer lo siguiente: (Exodo 35, 1)