Talált 2042 Eredmények: Jacó Hijo De Isaac
Al ver a Jesús, comenzó a gritar, cayó a sus pies y dijo con voz potente: «¿Qué quieres de mí, Jesús, Hijo de Dios, el Altísimo? Te ruego que no me atormentes». (Lucas 8, 28)
«El Hijo del hombre, les dijo, debe sufrir mucho, ser rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser condenado a muerte y resucitar al tercer día». (Lucas 9, 22)
Porque si alguien se avergüenza de mí y de mis palabras, el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en su gloria y en la gloria del Padre y de los santos ángeles. (Lucas 9, 26)
Desde la nube se oyó entonces una voz que decía: «Este es mi Hijo, el Elegido, escúchenlo». (Lucas 9, 35)
De pronto, un hombre gritó: «Maestro, por favor, mira a mi hijo, el único que tengo. (Lucas 9, 38)
Jesús le respondió: «Generación incrédula y perversa, ¿hasta cuándo estaré con ustedes y tendré que soportarlos? Trae aquí a tu hijo». (Lucas 9, 41)
«Escuchen bien esto que les digo: El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres». (Lucas 9, 44)
Jesús le respondió: «Los zorros tienen sus cuevas y las aves del cielo sus nidos, pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza». (Lucas 9, 58)
Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie sabe quién es el Hijo, sino el Padre, como nadie sabe quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar». (Lucas 10, 22)
¿Hay algún padre entre ustedes que dé a su hijo una serpiente cuando le pide un pescado? (Lucas 11, 11)
Así como Jonás fue un signo para los ninivitas, también el Hijo del hombre lo será para esta generación. (Lucas 11, 30)
Les aseguro que a aquel que me reconozca abiertamente delante de los hombres, el Hijo del hombre lo reconocerá ante los ángeles de Dios. (Lucas 12, 8)