Talált 677 Eredmények: Imposición De Manos
Mi alma luchó para alcanzarla, fui minucioso en la práctica de la Ley, extendí mis manos hacia el cielo y deploré lo que ignoraba de ella. (Eclesiástico 51, 19)
Cuando extienden sus manos, yo cierro los ojos; por más que multipliquen las plegarias, yo no escucho: ¡las manos de ustedes están llenas de sangre! (Isaías 1, 15)
Su país está lleno de ídolos; ellos se postran ante la obra de sus manos, ante lo que fabricaron sus propios dedos. (Isaías 2, 8)
¡Ay del malvado, porque le irá mal, se le devolverá lo que hicieron sus manos! (Isaías 3, 11)
Hay cítara y arpa, tamboriles y flautas y vino en sus banquetes; pero ellos no miran la acción del Señor ni ven la obra de sus manos. (Isaías 5, 12)
Por eso desfallecen todas las manos y se descorazonan todos los mortales. (Isaías 13, 7)
Ya no volverá la mirada hacia los altares que son obra de sus manos, ni mirará hacia los postes sagrados y los altares de incienso que fabricaron sus dedos. (Isaías 17, 8)
Entregaré a los egipcios en manos de un amo implacable, y un rey cruel los dominará -oráculo del Señor de los ejércitos-. (Isaías 19, 4)
El Señor de los ejércitos los bendecirá, diciendo: "Bendito sea Egipto, mi pueblo, y Asiria, la obra de mis manos, e Israel, mi herencia". (Isaías 19, 25)
En medio de esto, extenderá sus manos, como las extiende el nadador para nadar; pero el Señor aplastará su orgullo, a pesar del esfuerzo de sus manos. (Isaías 25, 11)
Sí, en aquel día, cada uno rechazará sus ídolos de plata y sus ídolos de oro, esos que ustedes se han fabricado con sus manos pecadoras. (Isaías 31, 7)
El que obra con justicia y habla con rectitud, el que rehúsa una ganancia extorsionada, el que sacude sus manos para no retener el soborno, el que tapa sus oídos a las propuestas sanguinarias, el que cierra los ojos para no ver la maldad: (Isaías 33, 15)