Mosaico decorativo

Talált 1612 Eredmények: Hombre Natural

  • Si una joven virgen está comprometida con un hombre, y otro la encuentra en la ciudad y se acuesta con ella, (Deuteronomio 22, 23)

  • se hará salir a los dos a la puerta de esa ciudad y los matarán a pedradas: a la joven por no haber pedido auxilio, a pesar de que estaba en la ciudad; y al hombre por haber violado a la mujer de su prójimo. Así harás desaparecer el mal de entre ustedes. (Deuteronomio 22, 24)

  • Pero si el hombre encuentra en el campo a la joven comprometida y se acuesta con ella por la fuerza, sólo morirá el hombre que se acostó con ella. (Deuteronomio 22, 25)

  • A la joven, no le harás nada, porque no ha cometido un pecado que merezca la muerte. Es un caso semejante al de un hombre que ataca a otro y lo mata: (Deuteronomio 22, 26)

  • Si un hombre encuentra a una joven virgen que no está comprometida, la toma por la fuerza y se acuesta con ella, y son sorprendidos, (Deuteronomio 22, 28)

  • el hombre que se acostó con ella deberá pagar al padre de la joven cincuenta siclos de plata y ella será su mujer. Nunca podrá repudiarla, porque él la violó. (Deuteronomio 22, 29)

  • Ningún hombre tomará como esposa a una mujer de su padre, ni descubrirá el borde de la manta de su padre. (Deuteronomio 23, 1)

  • Ningún hombre o mujer israelita practicará la prostitución sagrada. (Deuteronomio 23, 18)

  • Sé un hombre de palabra, y cumple el voto que hagas espontáneamente al Señor, tu Dios, expresándolo con tus propios labios. (Deuteronomio 23, 24)

  • Si un hombre se casa con una mujer, pero después le toma aversión porque descubre en ella algo que le desagrada, y por eso escribe un acta de divorcio, se la entregará y la despedirá de su casa. (Deuteronomio 24, 1)

  • Si un hombre acaba de casarse, no saldrá a combatir ni se le impondrá ninguna otra obligación. Quedará libre por un año para ocuparse de su casa y contentar a la mujer que tomó por esposa. (Deuteronomio 24, 5)

  • Quédate afuera, mientras el hombre a quien concediste el préstamo te trae la prenda. (Deuteronomio 24, 11)


"Deus não opera prodígios onde não há fé." São Padre Pio de Pietrelcina