Talált 1940 Eredmények: Hijo
Por eso, voy a barrer hasta los últimos restos de Basá y de su casa, y dejaré tu casa como la de Jeroboám, hijo de Nebat. (I Reyes 16, 3)
Basá se fue a descansar con sus padres y fue sepultado en Tirsá. Su hijo Elá reinó en lugar de él. (I Reyes 16, 6)
Además, por medio del profeta Jehú, hijo de Jananí, la palabra del Señor fue dirigida a Basá y a su casa, por todo el mal que este había hecho a los ojos del Señor, provocando su indignación con la obra de sus manos, hasta el punto de llegar a ser como la casa de Jeroboám, y también por haber exterminado su estirpe. (I Reyes 16, 7)
El vigésimo sexto año de Asá, rey de Judá, comenzó a reinar sobre Israel Elá, hijo de Basá, y reinó dos años en Tirsá. (I Reyes 16, 8)
a causa de todos los pecados que Basá y su hijo Elá habían cometido y habían hecho cometer a Israel, provocando con sus ídolos vanos la indignación del Señor, el Dios de Israel. (I Reyes 16, 13)
Entonces, el pueblo de Israel se dividió en dos: una mitad del pueblo siguió a Tibní, hijo de Guinat, para hacerlo rey; la otra mitad, en cambio, siguió a Omrí. (I Reyes 16, 21)
Pero el partido de Omrí prevaleció sobre los partidarios de Tibní, hijo de Guinat. Tibní murió y Omrí quedó como rey. (I Reyes 16, 22)
Siguió en todo el camino de Jeroboám, hijo de Nebat, y persistió en los pecados con que él hizo pecar a Israel, provocando con sus ídolos vanos la indignación del Señor, el Dios de Israel. (I Reyes 16, 26)
Omrí se fue a descansar con sus padres y fue sepultado en Samaría. Su hijo Ajab reinó en lugar de él. (I Reyes 16, 28)
Ajab, hijo de Omrí, comenzó a reinar sobre Israel el trigésimo octavo año de Asá, rey de Judá, y reinó sobre Israel, en Samaría, durante veintidós años. (I Reyes 16, 29)
Ajab, hijo de Omrí, hizo lo que es malo a los ojos del Señor, más que todos sus predecesores. (I Reyes 16, 30)
Y como si no le hubiera bastado persistir en los pecados de Jeroboám, hijo de Nebat, tomó por esposa a Jezabel, hija de Etbaal, rey de los sidonios, y fue a servir a Baal y se postró delante de él. (I Reyes 16, 31)