Mosaico decorativo

Talált 1940 Eredmények: Hijo

  • ¿Has pecado, hijo mío? No lo vuelvas a hacer, y pide perdón por tus faltas pasadas. (Eclesiástico 21, 1)

  • La vergüenza de un padre es tener un hijo mal educado, y si es una hija, viene al mundo para su desgracia. (Eclesiástico 22, 3)

  • El que ama a su hijo lo castiga asiduamente, para poder alegrarse de él en el futuro. (Eclesiástico 30, 1)

  • El que educa bien a su hijo encontrará satisfacción en él y se sentirá orgulloso entre sus conocidos. (Eclesiástico 30, 2)

  • El que instruye a su hijo dará envidia a su enemigo y se sentirá dichoso delante de sus amigos. (Eclesiástico 30, 3)

  • El que mima a su hijo vendará sus heridas y a cada grito que dé, se le conmoverán las entrañas. (Eclesiástico 30, 7)

  • Un caballo sin domar se vuelve reacio, y un hijo consentido se vuelve insolente. (Eclesiástico 30, 8)

  • Malcría a tu hijo, y te hará temblar; juega con él, y te llenará de tristeza. (Eclesiástico 30, 9)

  • Educa a tu hijo y fórmalo bien, para que no tengas que soportar su desvergüenza. (Eclesiástico 30, 13)

  • Escúchame, hijo mío, no me desprecies, y al final comprenderás mis palabras: sé moderado en todas tus acciones y nunca caerás enfermo. (Eclesiástico 31, 22)

  • Sea hijo o mujer, hermano o amigo, a nadie des autoridad sobre ti mientras vivas. Tampoco entregues tus bienes a otro, no sea que te arrepientas y los tengas que reclamar. (Eclesiástico 33, 20)

  • Como inmolar a un hijo ante los ojos de su padre, es presentar una víctima con bienes quitados a los pobres. (Eclesiástico 34, 20)


"Amar significa dar aos outros – especialmente a quem precisa e a quem sofre – o que de melhor temos em nós mesmos." São Padre Pio de Pietrelcina