Mosaico decorativo

Talált 3300 Eredmények: Hijo Del Hombre

  • Apenas Jesús desembarcó, le salió al encuentro desde el cementerio un hombre poseído por un espíritu impuro. (Marcos 5, 2)

  • gritando con fuerza: «¿Qué quieres de mí, Jesús, Hijo de Dios, el Altísimo? ¡Te conjuro por Dios, no me atormentes!». (Marcos 5, 7)

  • Porque Jesús le había dicho: «¡Sal de este hombre, espíritu impuro!». (Marcos 5, 8)

  • Él se lo permitió. Entonces los espíritus impuros salieron de aquel hombre, entraron en los cerdos, y desde lo alto del acantilado, toda la piara -unos dos mil animales- se precipitó al mar y se ahogó. (Marcos 5, 13)

  • En el momento de embarcarse, el hombre que había estado endemoniado le pidió que lo dejara quedarse con él. (Marcos 5, 18)

  • El hombre se fue y comenzó a proclamar por la región de la Decápolis lo que Jesús había hecho por él, y todos quedaban admirados. (Marcos 5, 20)

  • ¿No es acaso el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago, de José, de Judas y de Simón? ¿Y sus hermanas no viven aquí entre nosotros?». Y Jesús era para ellos un motivo de tropiezo. (Marcos 6, 3)

  • Pero Herodes, al oír todo esto, decía: «Este hombre es Juan, a quien yo mandé decapitar y que ha resucitado». (Marcos 6, 16)

  • porque Herodes lo respetaba, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo protegía. Cuando lo oía, quedaba perplejo, pero lo escuchaba con gusto. (Marcos 6, 20)

  • Ninguna cosa externa que entra en el hombre puede mancharlo; lo que lo hace impuro es aquello que sale del hombre. (Marcos 7, 15)

  • Él les dijo: «¿Ni siquiera ustedes son capaces de comprender? ¿No saben que nada de lo que entra de afuera en el hombre puede mancharlo, (Marcos 7, 18)

  • Luego agregó: «Lo que sale del hombre es lo que lo hace impuro. (Marcos 7, 20)


"O Anjo de Deus não nos abandona jamais." São Padre Pio de Pietrelcina