Talált 345 Eredmények: Fuerza Interior
El Señor es mi fuerza y mi protección; él fue mi salvación. (Salmos 118, 14)
Me respondiste cada vez que te invoqué y aumentaste la fuerza de mi alma. (Salmos 138, 3)
Sondéame, Dios mío, y penetra mi interior; examíname y conoce lo que pienso; (Salmos 139, 23)
El aliento se extingue en mi interior, mi corazón desfallece en mi pecho. (Salmos 143, 4)
Así manifestarán a los hombres tu fuerza y el glorioso esplendor de tu reino: (Salmos 145, 12)
y él exalta la fuerza de su pueblo. ¡A él, la alabanza de todos sus fieles, y de Israel, el pueblo de sus amigos! ¡Aleluya! (Salmos 148, 14)
Valiéndose de su fuerza, se ensañaban continuamente contra los israelitas sorprendidos en contravención en las diversas ciudades. (I Macabeos 1, 58)
Así formaron una fuerza armada que comenzó a descargar su ira contra los pecadores y su furor contra los impíos. Los demás tuvieron que salvarse, huyendo a las naciones extranjeras. (I Macabeos 2, 44)
y circuncidando por la fuerza a los niños incircuncisos que hallaron en el territorio de Israel. (I Macabeos 2, 46)
Porque la victoria en el combate no depende de la cantidad de las tropas, sino de la fuerza que viene del Cielo. (I Macabeos 3, 19)
él debía enviar un ejército para destruir y aplastar la fuerza de Israel, y lo que aún quedaba de Jerusalén hasta borrar su recuerdo. (I Macabeos 3, 35)
Infúndeles miedo, quiebra la audacia que les da su fuerza y que se conmuevan por su derrota. (I Macabeos 4, 32)