Talált 487 Eredmények: Fuego Extraño
Otro viento devora las montañas, abrasa el desierto y consume la hierba como un fuego. (Eclesiástico 43, 21)
Al ver esto, el Señor se disgustó y fueron exterminados por el ardor de su ira: él obró prodigios contra ellos, consumiéndolos con su fuego ardiente. (Eclesiástico 45, 19)
Después surgió como un fuego el profeta Elías, su palabra quemaba como una antorcha. (Eclesiástico 48, 1)
Por la palabra del Señor, cerró el cielo, y también hizo caer tres veces fuego de lo alto. (Eclesiástico 48, 3)
tú fuiste arrebatado en un torbellino de fuego por un carro con caballos de fuego. (Eclesiástico 48, 9)
como fuego e incienso en el incensario, como vaso de oro macizo adornado con toda clase de piedras preciosas, (Eclesiástico 50, 9)
Cuando recibía las porciones de manos de los sacerdotes -y estaba él mismo de pie, junto al fuego del altar, con una corona de hermanos a su alrededor como retoños de cedro en el Líbano- lo rodeaban como troncos de palmera (Eclesiástico 50, 12)
del fuego sofocante que me cercaba, de las llamas que yo no había encendido, (Eclesiástico 51, 4)
Su país es una desolación, sus ciudades, presa del fuego; su suelo, delante de ustedes, lo devoran extranjeros: ¡hay tanta desolación como en el desastre de Sodoma! (Isaías 1, 7)
El hombre fuerte se convertirá en estopa y su obra será la chispa: arderán los dos juntos y no habrá quien extinga el fuego. (Isaías 1, 31)
En vez de perfume habrá podredumbre, en vez de cinturón, una cuerda, en vez de bucles, calvicie, en vez de trajes lujosos, un sayal: sí, en vez de hermosura, una marca de fuego. (Isaías 3, 24)
él creará sobre toda la extensión del monte Sión y en su asamblea, una nube de humo durante el día, y la claridad de un fuego llameante durante la noche. Porque la gloria del Señor, en lo más alto de todo, será un reparo (Isaías 4, 5)