Talált 1855 Eredmények: Famine In Israel
Por eso, yo aconsejo lo siguiente: que todo Israel, desde Dan hasta Berseba, se concentre junto a ti en cantidad innumerable como la arena de la playa, y que tú en persona vayas al combate. (II Samuel 17, 11)
Y si se retira a una ciudad, todo Israel hará que lleven cuerdas a esa ciudad, y la arrastraremos hasta el torrente, a tal punto que allí no se encontrará más ni una piedrita". (II Samuel 17, 13)
Absalón y todos los hombres de Israel dijeron: "¡El consejo de Jusai, el arquita, es mejor que el de Ajitófel!". El Señor, en efecto, había decidido frustrar el acertado consejo de Ajitófel, para provocar la ruina de Absalón. (II Samuel 17, 14)
Jusai dijo entonces a los sacerdotes Sadoc y Abiatar: "Ajitófel ha aconsejado tal y tal cosa a Absalón y a los ancianos de Israel, y yo les he dado este otro consejo. (II Samuel 17, 15)
David llegó a Majanaim, mientras Absalón cruzaba el Jordán con todos los hombres de Israel. (II Samuel 17, 24)
Israel y Absalón acamparon en la región de Galaad. (II Samuel 17, 26)
La tropa salió al campo abierto para enfrentarse con Israel, y se entabló batalla en el bosque de Efraím. (II Samuel 18, 6)
Allí el ejército de Israel cayó derrotado ante los servidores de David, y aquel día el desastre fue tan grande, que hubo veinte mil bajas. (II Samuel 18, 7)
Joab hizo sonar el cuerno y la tropa dejó de perseguir a Israel, porque Joab la retuvo. (II Samuel 18, 16)
Luego tomaron a Absalón, lo arrojaron en un gran pozo, en plena foresta, y pusieron encima un enorme montón de piedras. Mientras tanto, todo Israel huyó, cada uno a su carpa. (II Samuel 18, 17)
Entonces el rey se levantó y fue a sentarse a la Puerta. Y cuando hicieron correr la noticia: "¡El rey está sentado a la Puerta!", todo el pueblo acudió a presentarse ante el rey. Mientras tanto, los de Israel habían huido cada uno a su carpa. (II Samuel 19, 9)
Y en todas las tribus de Israel había discusiones entre el pueblo: "El rey, decían, nos libró de las manos de nuestros enemigos, nos liberó del poder de los filisteos, ¡y ahora ha tenido que huir del país a causa de Absalón! (II Samuel 19, 10)