Talált 3062 Eredmények: Fé
Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el publicano; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo; (Mateo 10, 3)
Curen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente. (Mateo 10, 8)
El que recibe a un profeta por ser profeta, tendrá la recompensa de un profeta; y el que recibe a un justo por ser justo, tendrá la recompensa de un justo. (Mateo 10, 41)
¡Y feliz aquel para quien yo no sea motivo de tropiezo!». (Mateo 11, 6)
¿Qué fueron a ver entonces? ¿Un profeta? Les aseguro que sí, y más que un profeta. (Mateo 11, 9)
Porque todos los Profetas, lo mismo que la Ley, han profetizado hasta Juan. (Mateo 11, 13)
Entonces dijo al hombre: «Extiende tu mano». Él la extendió, y la mano enferma quedó tan sana como la otra. (Mateo 12, 13)
para que se cumpliera lo anunciado por el profeta Isaías: (Mateo 12, 17)
Por eso les digo que todo pecado o blasfemia se les perdonará a los hombres, pero la blasfemia contra el Espíritu no será perdonada. (Mateo 12, 31)
Él les respondió: «Esta generación malvada y adúltera reclama un signo, pero no se le dará otro que el del profeta Jonás. (Mateo 12, 39)
Y así se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dice: Por más que oigan, no comprenderán, por más que vean, no conocerán. (Mateo 13, 14)
Felices, en cambio, los ojos de ustedes, porque ven; felices sus oídos, porque oyen. (Mateo 13, 16)