Mosaico decorativo

Talált 1852 Eredmények: Eva

  • Sus servidores cargaron el cadáver en un carro, lo llevaron de Meguido a Jerusalén y lo sepultaron en su tumba. Entonces el pueblo del país tomó a Joacaz, hijo de Josías, lo ungió y lo proclamó rey en lugar de su padre. (II Reyes 23, 30)

  • Además, los caldeos hicieron pedazos las columnas de bronce de la Casa del Señor, las bases y el Mar de bronce que estaban en la Casa del Señor, y se llevaron el bronce a Babilonia. (II Reyes 25, 13)

  • En cuanto a las dos columnas, al único Mar de bronce y a las bases que había hecho Salomón para la Casa del Señor, no se podía evaluar el peso de bronce de todos esos objetos. (II Reyes 25, 16)

  • Le habló amigablemente y le asignó un sitial más elevado que el de los reyes que estaban con él en Babilonia. (II Reyes 25, 28)

  • También dio a luz a Sáaf, el padre de Madmaná, y a Sevá, el padre de Macbená y de Guibeá. La hija de Caleb fue Acsá. (I Crónicas 2, 49)

  • Judá, en efecto, prevaleció entre sus hermanos y de él procede el Príncipe; pero la primogenitura pertenece a José. (I Crónicas 5, 2)

  • Los hijos de Rubén, los de Gad y la mitad de la tribu de Manasés, eran muy valientes, llevaban escudo y espada y manejaban el arco. Los que estaban adiestrados para la guerra formaban un ejército de cuarenta y cuatro mil setecientos sesenta hombres. (I Crónicas 5, 18)

  • De su nueva mujer le nacieron Iobab, Sibías, Mesá, Malcón, (I Crónicas 8, 9)

  • Entonces despojaron a Saúl y se llevaron su cabeza y sus armas. Luego enviaron mensajeros por todo el país de los filisteos, para anunciar la buena noticia a sus ídolos y al pueblo. (I Crónicas 10, 9)

  • todos los hombres valientes emprendieron la marcha, retiraron el cadáver de Saúl y los cadáveres de sus hijos, y se los llevaron a Iabés. Allí sepultaron sus huesos bajo el Terebinto de Iabés y ayunaron siete días. (I Crónicas 10, 12)

  • Tres de los Treinta bajaron juntos a la peña de la cueva de Adulám, donde estaba David, mientras los filisteos acampaban en el valle de Refaím. (I Crónicas 11, 15)

  • Los Tres Valientes irrumpieron en el campamento filisteo, sacaron agua del pozo que está junto a la puerta de Belén y se la llevaron a David. Pero él no quiso beberla y la derramó como libación al Señor, (I Crónicas 11, 18)


"Jesus vê, conhece e pesa todas as suas ações." São Padre Pio de Pietrelcina