Mosaico decorativo

Talált 3984 Eredmények: Dios Fuerte

  • Cuando el Altísimo dio una herencia a cada nación, cuando distribuyó a los hombres, él fijó las fronteras de los pueblos según el número de los hijos de Dios. (Deuteronomio 32, 8)

  • El Señor solo lo condujo, no había a su lado ningún dios extranjero. (Deuteronomio 32, 12)

  • Así engordó Iesurún y dio patadas -¡sí, engordaste, te pusiste obeso y corpulento!- . Él rechazó al Dios que lo creó, despreció a su Roca salvadora. (Deuteronomio 32, 15)

  • Ofrecieron sacrificios a demonios que no son Dios, a dioses que no conocían, a dioses nuevos, recién llegados, que sus padres no habían venerado. (Deuteronomio 32, 17)

  • Así despreciaste a la Roca que te engendró, olvidaste al Dios que te hizo nacer. (Deuteronomio 32, 18)

  • Provocaron mis celos con algo que no es Dios, me irritaron con sus ídolos vanos; yo provocaré sus celos con algo que no es un pueblo, los irritaré con una nación insensata. (Deuteronomio 32, 21)

  • Miren bien que yo, sólo yo soy, y no hay otro dios junto a mí. Yo doy la muerte y la vida, yo hiero y doy la salud, y no hay nadie que libre de mi mano. (Deuteronomio 32, 39)

  • Esta es la bendición con que Moisés, el hombre de Dios, bendijo a los israelitas antes de morir. (Deuteronomio 33, 1)

  • Iesurún, no hay nadie como Dios, que cabalga por los cielos para venir en tu ayuda, y por las nubes, lleno de majestad. (Deuteronomio 33, 26)

  • El Dios de los tiempos antiguos es un refugio, y sus brazos obran desde siempre aquí abajo. Él expulsó a tus enemigos delante de ti y ordenó: ¡Extermina! (Deuteronomio 33, 27)

  • Basta que seas fuerte y valiente, para obrar en todo según la Ley que te dio Moisés, mi servidor. No te apartes de ella ni a la derecha ni a la izquierda, y así tendrás éxito en todas tus empresas. (Josué 1, 7)

  • ¿Acaso no soy yo el que te ordeno que seas fuerte y valiente? No temas ni te acobardes, porque el Señor, tu Dios, estará contigo dondequiera que vayas". (Josué 1, 9)


"De todos os que vierem pedir meu auxílio, nunca perderei nenhum!" São Padre Pio de Pietrelcina