Talált 6879 Eredmények: Dio
Pero si no lo hacen, recibirán una posesión en medio de ustedes, en el país de Canaán". (Números 32, 30)
Moisés dio el territorio de Galaad a Maquir, hijo de Manasés, quien se estableció allí. (Números 32, 40)
mientras los egipcios enterraban a sus primogénitos, que el Señor había herido de muerte, dando así un justo escarmiento a sus dioses. (Números 33, 4)
Además, se repartirán el país entre sus clanes por medio de un sorteo, asignando una herencia mayor al grupo más numeroso, y una herencia más pequeña al grupo más reducido: cada uno tendrá lo que le toque en suerte, y se repartirán la tierra entre las tribus patriarcales. (Números 33, 54)
La región meridional se extenderá desde el desierto de Cin, a lo largo de Edóm. Por el este, la frontera meridional comenzará en el extremo del mar de la Sal. (Números 34, 3)
Además, Moisés dio esta orden a los israelitas: Esta es la tierra que ustedes se repartirán como herencia por medio de un sorteo, la que el Señor mandó que fuera entregada a las nueve tribus y media. (Números 34, 13)
Esas ciudades servirán de refugio contra el vengador del homicidio, y así el homicida no morirá sin haber comparecido delante de la comunidad para ser juzgado. (Números 35, 12)
El vengador del homicidio en persona debe matar al asesino apenas lo encuentre. (Números 35, 19)
Si el homicida mató a la víctima por odio, o si le arrojó intencionalmente un objeto capaz de causar la muerte, (Números 35, 20)
o si por enemistad lo hirió a golpes de puño hasta matarlo, el agresor será castigado con la muerte: es un asesino, y el vengador del homicidio lo matará apenas lo encuentre. (Números 35, 21)
o si dejó caer sobre él, inadvertidamente, una piedra capaz de matarlo y de esa manera le causó la muerte, sin tener odio contra él y sin desearle ningún mal, (Números 35, 23)
la comunidad juzgará, conforme a estas reglas, entre el homicida y el vengador del homicidio, (Números 35, 24)