Talált 6879 Eredmények: Dio
Por tu obstinación en no querer arrepentirte, vas acumulando ira para el día de la ira, cuando se manifiesten los justos juicios de Dios, (Romanos 2, 5)
Es decir, habrá tribulación y angustia para todos los que hacen el mal: para los judíos, en primer lugar, y también para los que no lo son. (Romanos 2, 9)
Y habrá gloria, honor y paz para todos los que obran el bien: para los judíos, en primer lugar, y también para los que no lo son, (Romanos 2, 10)
porque Dios no hace acepción de personas. (Romanos 2, 11)
porque a los ojos de Dios, no son justos los que oyen la Ley, sino los que la practican. (Romanos 2, 13)
hasta el Día en que Dios juzgará las intenciones ocultas de los hombres por medio de Cristo Jesús, conforme a la Buena Noticia que yo predico. (Romanos 2, 16)
Pero tú, que te precias de ser judío; tú que te apoyas en la Ley y te glorías en Dios; (Romanos 2, 17)
Tú, que te glorías en la Ley, deshonras a Dios violando la Ley. (Romanos 2, 23)
Porque como dice la Escritura: Por culpa de ustedes, el nombre de Dios es blasfemado entre las naciones. (Romanos 2, 24)
Porque no es verdadero judío el que lo es exteriormente, ni la verdadera circuncisión es la que se nota en la carne. (Romanos 2, 28)
El verdadero judío lo es interiormente, y la verdadera circuncisión es la del corazón, la que se hace según el espíritu y no según la letra de la Ley. A este le corresponde la alabanza, no de los hombres, sino de Dios. (Romanos 2, 29)
¿Cuál es entonces la superioridad del judío, y qué utilidad tiene la circuncisión? (Romanos 3, 1)