Mosaico decorativo

Talált 346 Eredmények: Derechos De Las Mujeres

  • A las mujeres que habían circuncidado a sus hijos se las mataba, conforme al decreto, (I Macabeos 1, 60)

  • con sus mujeres, sus hijos y sus ganados, porque la desgracia se había desencadenado sobre ellos. (I Macabeos 2, 30)

  • Así fueron atacados en pleno sábado, y perecieron los hombres con sus mujeres, sus hijos y el ganado. Eran en total unas mil personas. (I Macabeos 2, 38)

  • Ellos nos atacan, llenos de insolencia y de impiedad, para exterminarnos a nosotros, a nuestras mujeres y a nuestros hijos, y para apoderarse de nuestros despojos. (I Macabeos 3, 20)

  • todos nuestros hermanos que vivían en el país de Tobías han sido matados, sus mujeres y sus hijos fueron llevados cautivos y sus bienes han sido robados. Allí han muerto unos mil hombres". (I Macabeos 5, 13)

  • Luego tomó consigo a los judíos de Galilea y de Arbatá, con sus mujeres, sus hijos y todos sus bienes, y en medio de una gran alegría los llevó a Judea. (I Macabeos 5, 23)

  • Judas reunió a todos los israelitas de la región de Galaad, del más pequeño al más grande, con sus mujeres, sus hijos y sus equipajes, para llevarlos al país de Judá: era una inmensa muchedumbre. (I Macabeos 5, 45)

  • pero los romanos, al enterarse, habían enviado contra ellos a un solo general para combatirlos: así mataron a muchos de ellos, llevaron prisioneros a sus mujeres y sus niños, saquearon sus bienes, sometieron al país, arrasaron sus fortalezas y les impusieron su dominio hasta el día de hoy. (I Macabeos 8, 10)

  • Jerusalén, con su territorio, sus diezmos y derechos, será sagrada y estará exenta de impuestos. (I Macabeos 10, 31)

  • Por sus buenos sentimientos hacia nosotros, hemos decidido favorecer al Pueblo judío, que es Amigo nuestro y respeta nuestros derechos. (I Macabeos 11, 33)

  • En lo que respecta a nuestros otros derechos -los diezmos, los impuestos que nos corresponden de las salinas, y las coronas de oro- a partir de ahora, los declaramos exentos de toda obligación. (I Macabeos 11, 35)

  • Al contrario, vengaré a mi nación, al Santuario, a las mujeres y a los hijos de ustedes, porque todos los pueblos, por el odio que nos tienen, se han unido para exterminarnos". (I Macabeos 13, 6)


"Para consolar uma alma na sua dor, mostre todo o bem que ela ainda pode fazer". São Padre Pio de Pietrelcina