Mosaico decorativo

Talált 4547 Eredmények: David Como Rey

  • También deberás ofrecer, con el holocausto o el sacrificio, un litro y medio de vino como libación para cada cordero. (Números 15, 5)

  • Si se trata de un carnero, presentarás como oblación dos décimas partes de una medida de harina de la mejor calidad, amasada con dos litros y cuarto de aceite; (Números 15, 6)

  • y como libación -como ofrenda de aroma agradable al Señor- ofrecerás dos litros y cuarto de vino. (Números 15, 7)

  • Si ofreces al Señor como holocausto o sacrificio un animal del ganado mayor o menor, sea para cumplir un voto o como sacrificio de comunión, (Números 15, 8)

  • y como libación ofrecerás tres litros y medio de vino. Estas son ofrendas que se queman con aroma agradable al Señor. (Números 15, 10)

  • Y si un extranjero residente entre ustedes, o cualquiera que viva en medio de ustedes, a lo largo de las generaciones, quiere presentar una ofrenda que se quema con aroma agradable al Señor, lo hará también él como lo hacen ustedes. (Números 15, 14)

  • como primicias de la harina, ofrecerán una torta; como se reserva la ofrenda de la era, se reservará también aquella. (Números 15, 20)

  • Si quien obró inadvertidamente fue la comunidad, toda la comunidad ofrecerá un novillo como holocausto de aroma agradable al Señor -con su oblación y la libación prescrita- y un chivo como sacrificio por el pecado. (Números 15, 24)

  • Si quien obró inadvertidamente fue una sola persona, ofrecerá una cabra de un año como sacrificio por el pecado. (Números 15, 27)

  • tanto el israelita como el extranjero residente entre ustedes: habrá una sola ley para todo el que obra por inadvertencia. (Números 15, 29)

  • Pero el que obra deliberadamente -tanto el israelita como el extranjero- ultraja al Señor y será excluido de su pueblo. (Números 15, 30)

  • Toda la comunidad lo sacó fuera del campamento, y lo mataron a pedradas, como el Señor lo había ordenado a Moisés. (Números 15, 36)


"A prática das bem-aventuranças não requer atos de heroísmo, mas a aceitação simples e humilde das provações." São Padre Pio de Pietrelcina