Mosaico decorativo

Talált 1674 Eredmények: Dar

  • Al verlo, los guardias temblaron de espanto y quedaron como muertos. (Mateo 28, 4)

  • Las mujeres, atemorizadas pero llenas de alegría, se alejaron rápidamente del sepulcro y corrieron a dar la noticia a los discípulos. (Mateo 28, 8)

  • Al verlo, se postraron delante de él; sin embargo, algunos todavía dudaron. (Mateo 28, 17)

  • Todos quedaron asombrados y se preguntaban unos a otros: «¿Qué es esto? ¡Enseña de una manera nueva, llena de autoridad; da órdenes a los espíritus impuros, y estos le obedecen!». (Marcos 1, 27)

  • Sin embargo, apenas se fue, empezó a proclamarlo a todo el mundo, divulgando lo sucedido, de tal manera que Jesús ya no podía entrar públicamente en ninguna ciudad, sino que debía quedarse afuera, en lugares desiertos. Y acudían a él de todas partes. (Marcos 1, 45)

  • Nadie usa un pedazo de género nuevo para remendar un vestido viejo, porque el pedazo añadido tira del vestido viejo y la rotura se hace más grande. (Marcos 2, 21)

  • Entonces llegaron su madre y sus hermanos y, quedándose afuera, lo mandaron llamar. (Marcos 3, 31)

  • Y les decía: «¡Presten atención a lo que oyen! La medida con que midan se usará para ustedes, y les darán más todavía. (Marcos 4, 24)

  • Porque al que tiene, se le dará, pero al que no tiene, se le quitará aun lo que tiene». (Marcos 4, 25)

  • Entonces quedaron atemorizados y se decían unos a otros: «¿Quién es este, que hasta el viento y el mar le obedecen?». (Marcos 4, 41)

  • En el momento de embarcarse, el hombre que había estado endemoniado le pidió que lo dejara quedarse con él. (Marcos 5, 18)

  • porque pensaba: «Con sólo tocar su manto quedaré curada». (Marcos 5, 28)


"Deve-se caminhar em nuvens cada vez que se termina uma confissão!" São Padre Pio de Pietrelcina