Talált 1674 Eredmények: Dar
Los hijos del rey del Norte reanudarán las hostilidades y reunirán una gran multitud de tropas. Uno de ellos irrumpirá como un río desbordado, inundará y llevará las hostilidades hasta su fortaleza. (Daniel 11, 10)
En aquellos tiempos, se alzarán muchos contra el rey del Sur, y unos hombres violentos de tu pueblo se levantarán para dar cumplimiento a una visión, pero fracasarán. (Daniel 11, 14)
Entonces se dispondrá a someter todo el reino del Sur, y concertará un acuerdo con él: le dará una mujer excepcional para destruirlo, pero eso no perdurará ni le dará resultado. (Daniel 11, 17)
Las fuerzas opositoras serán barridas ante él y quedarán destrozadas, así como también el príncipe de la Alianza. (Daniel 11, 22)
Utilizará como defensores de la fortaleza al pueblo de un dios extranjero; y a todo el que lo reconozca lo colmará de honores, le dará autoridad sobre muchos y le distribuirá parcelas de tierra. (Daniel 11, 39)
En el tiempo del Fin, el rey del Sur acometerá contra él. El rey del Norte lo atacará como un torbellino, con carros de guerra, caballería y numerosas naves; penetrará en los países como un río desbordado y los inundará. (Daniel 11, 40)
Los dos ancianos, que la veían todos los días entrar para dar un paseo, comenzaron a desearla. (Daniel 13, 8)
Ellos perdieron la cabeza y apartaron sus ojos para no mirar al Cielo y no acordarse de sus justos juicios. (Daniel 13, 9)
pero ambos volvieron sobre sus pasos y se encontraron frente a frente. Obligados a darse una explicación, ambos confesaron su pasión y se pusieron de acuerdo para buscar el momento en que pudieran sorprender a solas a Susana. (Daniel 13, 14)
Si te niegas, daremos testimonio contra ti, diciendo que un joven estaba contigo y que por eso habías hecho salir a tus servidoras". (Daniel 13, 21)
y cuando los ancianos contaron su historia, los servidores quedaron desconcertados, porque jamás se había dicho nada semejante de Susana. (Daniel 13, 27)
Entonces los hijos de Judá se reunirán con los hijos de Israel: designarán para sí un jefe único y desbordarán del país, porque será grande el día de Izreel. (Oseas 2, 2)