Talált 1253 Eredmények: Dan
el Señor le hace erguir la frente y muchos quedan maravillados a causa de él. (Eclesiástico 11, 13)
En los días buenos se olvidan los malos, y en los malos, se olvidan los buenos. (Eclesiástico 11, 25)
Si un rico resbala, muchos corren en su ayuda; dice cosas irrepetibles, y le dan la razón. Resbala el humilde, y lo critican; se expresa con sensatez, y nadie le hace caso. (Eclesiástico 13, 22)
Si el rico habla, todos se callan y ponen sus palabras por las nubes; habla el pobre, y preguntan: "¿Quién es este?", y si tropieza, le dan un empujón. (Eclesiástico 13, 23)
En tiempo de abundancia, recuerda el tiempo de hambre, y en los días de riqueza, la pobreza y la penuria. (Eclesiástico 18, 25)
Hay regalos que no te dan provecho, y hay otros, que reditúan el doble. (Eclesiástico 20, 10)
inunda de inteligencia como el Éufrates y como el Jordán en los tiempos de la cosecha; (Eclesiástico 24, 26)
Cuando se zarandea la criba, quedan los residuos: así los desechos de un hombre aparecen en sus palabras. (Eclesiástico 27, 4)
El que revela los secretos hace que le pierdan la confianza y no encontrará jamás un amigo íntimo. (Eclesiástico 27, 16)
Todos los hombres provienen del suelo, y Adán fue creado de la tierra; (Eclesiástico 33, 10)
es mejor que tus hijos te pidan que tener tus ojos fijos en sus manos. (Eclesiástico 33, 22)
Vanas y engañosas son las esperanzas del insensato, y los sueños dan alas a los necios. (Eclesiástico 34, 1)