Talált 3363 Eredmények: Día
Por la sangre que has derramado te has hecho culpable, y por los ídolos que fabricaste te has contaminado; has hecho que se acercara tu día y que llegara el término de tus años. Por eso te he convertido en el oprobio de las naciones y en la irrisión de todos los países. (Ezequiel 22, 4)
¿Podrá resistir tu corazón y estarán firmes tus manos, los días en que yo me enfrente contigo? Yo, el Señor, lo he dicho y lo haré. (Ezequiel 22, 14)
Hijo de hombre, dile a Jerusalén: Tú eres una tierra que no ha sido purificada, sobre la que no ha llovido en el día de la ira. (Ezequiel 22, 24)
Multiplicó sus prostituciones, acordándose de los días de su juventud, cuando se prostituía en Egipto: (Ezequiel 23, 19)
Y todavía me hicieron algo más: contaminaron mi Santuario en aquel día y profanaron mis sábados. (Ezequiel 23, 38)
Y mientras inmolaban a sus hijos en honor de sus ídolos, entraban ese mismo día en mi Santuario para profanarlo. ¡Esto es lo que han hecho en medio de mi casa! (Ezequiel 23, 39)
El año noveno, el día diez del décimo mes, la palabra del Señor me llegó en estos términos: (Ezequiel 24, 1)
Hijo de hombre, anota la fecha del día de hoy, justo la de este día, porque hoy mismo el rey de Babilonia se ha lanzado contra Jerusalén. (Ezequiel 24, 2)
En cuanto a ti, hijo de hombre, el día en que yo les quite su refugio, su espléndida alegría, la delicia de sus ojos, la pasión de sus vidas, y también a sus hijos y a sus hijas, (Ezequiel 24, 25)
ese día llegará hasta ti un fugitivo para comunicarte la noticia. (Ezequiel 24, 26)
Ese día tu boca se abrirá para hablar al fugitivo y ya no te quedarás mudo; serás para ellos un presagio, y así sabrán que yo soy el Señor. (Ezequiel 24, 27)
En el año undécimo, el primer día del mes, la palabra del Señor me llegó en estos términos: (Ezequiel 26, 1)