Mosaico decorativo

Talált 1581 Eredmények: Corazón De David

  • Pero David no había podido presentarse allí para consultar a Dios, porque la espada del Ángel del Señor lo había llenado de terror. (I Crónicas 21, 30)

  • David dijo: "¡Esta es la Casa del Señor Dios, y este el altar para el holocausto de Israel!". (I Crónicas 22, 1)

  • David ordenó que se reuniera a todos los extranjeros residentes en el territorio de Israel y los empleó como obreros para que tallaran las piedras destinadas a la construcción de la Casa de Dios. (I Crónicas 22, 2)

  • y madera de cedro sin medida, porque los sidonios y los tirios habían traído a David madera de cedro en abundancia. (I Crónicas 22, 4)

  • David, en efecto, pensaba: "Mi hijo Salomón es todavía joven y débil, y la Casa que hay que edificar para el Señor debe ser extraordinariamente grandiosa, de manera que se hable de ella y sea famosa en todos los países. Por eso, yo haré los preparativos". Así, David hizo grandes preparativos antes de su muerte. (I Crónicas 22, 5)

  • David dijo a Salomón: "Hijo mío, yo me había propuesto edificar una Casa para el nombre del Señor, mi Dios. (I Crónicas 22, 7)

  • Después David ordenó a todos los jefes de Israel que ayudaran a su hijo Salomón: (I Crónicas 22, 17)

  • Dedíquense ahora de todo corazón y con toda su alma a buscar al Señor, su Dios. Prepárense a edificar el Santuario del Señor, su Dios, a fin de trasladar a la Casa que se va edificar para el nombre del Señor el Arca de la Alianza del Señor y los utensilios consagrados a Dios". (I Crónicas 22, 19)

  • Cuando David ya era un anciano de edad muy avanzada, proclamó a su hijo Salomón rey de Israel. (I Crónicas 23, 1)

  • 4.000 porteros, y los otros 4.000 alababan al Señor con los instrumentos que David había fabricado con ese fin. (I Crónicas 23, 5)

  • David los distribuyó por clases, según los hijos de Leví: Gersón, Quehat y Merarí. (I Crónicas 23, 6)

  • Porque David había dicho: "El Señor, el Dios de Israel, ha dado paz a su pueblo y habita en Jerusalén para siempre. (I Crónicas 23, 25)


"Enquanto estivermos vivos sempre seremos tentados. A vida é uma contínua luta." São Padre Pio de Pietrelcina