Mosaico decorativo

Talált 315 Eredmények: Cambio

  • La Sabiduría, en cambio, libró de las fatigas a sus servidores. (Sabiduría 10, 9)

  • A sus enemigos, en cambio, los sumergió y después los despidió a borbotones desde el fondo del Abismo. (Sabiduría 10, 19)

  • En cambio, ejecutando poco a poco tu sentencia, les dabas oportunidad de arrepentirse, aunque no ignorabas que su origen era perverso y su malicia innata y que jamás cambiarían su manera de pensar, (Sabiduría 12, 10)

  • En cambio, tomaron por dioses rectores del universo al fuego, al viento, al aire sutil, a la bóveda estrellada, al agua impetuosa o a los astros luminosos del cielo. (Sabiduría 13, 2)

  • Así los egipcios, a pesar de su deseo de comer, perdieron el apetito natural, ante el aspecto repugnante de los animales enviados contra ellos; tu pueblo, en cambio, sometido a privación por poco tiempo, participó de un manjar exquisito. (Sabiduría 16, 3)

  • Para tus santos, en cambio, brillaba una intensa luz. Los egipcios, que oían sus voces, sin distinguir su figura, los consideraban dichosos porque no tenían que sufrir como ellos, (Sabiduría 18, 1)

  • pero estos, en cambio, después de recibir a tu pueblo con fiestas, y de hacerlo participar de sus mismos derechos, lo maltrataron con terribles trabajos. (Sabiduría 19, 16)

  • Llora por un muerto, porque ha perdido la luz; llora por un necio, porque ha perdido la inteligencia: llora serenamente por un muerto, porque él reposa; la vida del necio, en cambio, es peor que la muerte. (Eclesiástico 22, 11)

  • Pero su ira será la herencia de las naciones, igual que cuando él cambió las aguas en sal. (Eclesiástico 39, 23)

  • en cambio, hay gozo y alegría, se matan bueyes y se degüellan ovejas, se come carne y se bebe vino: "¡Comamos y bebamos, porque mañana moriremos!". (Isaías 22, 13)

  • El hombre noble, en cambio, piensa noblemente y se mantiene firme en su nobleza. (Isaías 32, 8)

  • Mi amargura se cambió en bienestar: tú has preservado mi vida de la fosa del aniquilamiento, porque has arrojado detrás de tus espaldas todos mis pecados. (Isaías 38, 17)


"No tumulto das paixões terrenas, surge a grande esperança da misericórdia inexorável de Deus." São Padre Pio de Pietrelcina