Mosaico decorativo

Talált 2431 Eredmények: Cam

  • Asel tuvo seis hijos, que se llamaban Azricám, Bocrú, Ismael, Searías, Ab- días y Janán. Todos estos fueron hijos de Asel. (I Crónicas 8, 38)

  • De los levitas: Semaías, hijo de Jasub, hijo de Azricám, hijo de Jasabías, de los hijos de Merarí; (I Crónicas 9, 14)

  • y ellos están hasta el presente junto a la puerta del rey, al este. Los porteros del campamento de los hijos de Leví fueron: (I Crónicas 9, 18)

  • Salúm, hijo de Coré, hijo de Ebiasaf, hijo de Córaj, y sus hermanos los corajitas, de la misma familia. Ellos se ocupan del culto como guardianes de los umbrales de la Carpa, porque sus padres habían tenido a su cargo la guardia de acceso al campamento del Señor. (I Crónicas 9, 19)

  • Sus hermanos, que habitaban en sus poblados, tenían que ir periódicamente a estar con ellos durante siete días. (I Crónicas 9, 25)

  • Los cuatro jefes de los porteros, en cambio, estaban de servicio permanentemente. Estos eran los levitas y tenían a su cargo las cámaras y los tesoros de la Casa de Dios. (I Crónicas 9, 26)

  • Asel tuvo seis hijos, que se llamaban Azricám, Bocrú, Ismael, Searías, Abdías y Janán. Estos fueron los hijos de Asel. (I Crónicas 9, 44)

  • Este estaba con David en Pas Damín, donde los filisteos se habían concentrado para el combate. Allí había una parcela de campo toda sembrada de cebada, y el pueblo huyó delante de los filisteos. (I Crónicas 11, 13)

  • Pero él se apostó en medio del campo, lo defendió y derrotó a los filisteos. Así el Señor alcanzó una gran victoria. (I Crónicas 11, 14)

  • Tres de los Treinta bajaron juntos a la peña de la cueva de Adulám, donde estaba David, mientras los filisteos acampaban en el valle de Refaím. (I Crónicas 11, 15)

  • Los Tres Valientes irrumpieron en el campamento filisteo, sacaron agua del pozo que está junto a la puerta de Belén y se la llevaron a David. Pero él no quiso beberla y la derramó como libación al Señor, (I Crónicas 11, 18)

  • Día tras día David recibía refuerzos, de manera que su campamento llegó a ser enormemente grande. (I Crónicas 12, 23)


"Que Maria seja toda a razão da sua existência e o guie ao porto seguro da eterna salvação." São Padre Pio de Pietrelcina