Mosaico decorativo

Talált 3037 Eredmények: Ana

  • El maná se parecía a la semilla de cilantro y su color era semejante al del bedelio. (Números 11, 7)

  • De noche, cuando el rocío caía sobre el campamento, también caía el maná. (Números 11, 9)

  • También dirás al pueblo: Purifíquense para mañana y comerán carne. Ya que ustedes han llorado delante del Señor, diciendo: ‘¡Si al menos tuviéramos carne para comer! ¡Qué bien estábamos en Egipto!’, el Señor les dará de comer carne. (Números 11, 18)

  • "Envía unos hombres a explorar el país de Canaán, que yo doy a los israelitas; enviarás a un hombre por cada una de sus tribus paternas, todos ellos jefes de tribu". (Números 13, 2)

  • por la tribu de José, o sea, por la tribu de Manasés, Gadí, hijo de Susí; (Números 13, 11)

  • Cuando Moisés los envió a explorar el territorio de Canaán, les dijo: "Suban ahí, por el Négueb, y luego avancen hasta la región montañosa. (Números 13, 17)

  • Subieron por el Négueb y llegaron a Hebrón, donde vivían Ajimán, Sesai y Talmai, descendientes de Anac -Hebrón había sido fundada siete años antes que Tanis de Egipto- . (Números 13, 22)

  • Cuando llegaron al valle de Escol, cortaron una rama de vid con un racimo de uvas, y tuvieron que llevarla entre dos, sostenida con una vara. También recogieron granadas e higos. (Números 13, 23)

  • Les contaron lo siguiente: "Fuimos al país donde ustedes nos enviaron; es realmente un país que mana leche y miel, y estos son sus frutos. (Números 13, 27)

  • Pero, ¡qué poderosa es la gente que ocupa el país! Sus ciudades están fortificadas y son muy grandes. Además, vimos allí a los anaquitas. (Números 13, 28)

  • Los amalecitas habitan en la región del Négueb; los hititas, los jebuseos y los amorreos ocupan la región montañosa; y los cananeos viven junto al mar y a lo largo del Jordán". (Números 13, 29)

  • Vimos a los gigantes -los anaquitas son raza de gigantes-. Nosotros nos sentíamos como langostas delante de ellos, y esa es la impresión que debimos darles". (Números 13, 33)


"Deve-se caminhar em nuvens cada vez que se termina uma confissão!" São Padre Pio de Pietrelcina