Mosaico decorativo

Talált 3037 Eredmények: Ana

  • Se le asignaron tres mil hombres a Simón para la campaña de Galilea y ocho mil a Judas para la de Galaad. (I Macabeos 5, 20)

  • Este fue un grave desastre para el pueblo por no haber obedecido a Judas y a sus hermanos, creyéndose capaces de grandes hazañas. (I Macabeos 5, 61)

  • A la mañana siguiente, el rey se levantó de madrugada y condujo apresuradamente al ejército por el camino de Betzacaría. Las tropas se dispusieron para el ataque y se tocaron las trompetas. (I Macabeos 6, 33)

  • Cuando el sol brilló sobre el oro y el bronce de los escudos, sus reflejos iluminaron las montañas que relucían como antorchas. (I Macabeos 6, 39)

  • Una parte del ejército real se había alineado en lo alto de la montaña, y la otra en el valle. Todos avanzaban con paso seguro y en perfecto orden. (I Macabeos 6, 40)

  • había vuelto de Persia y de Media con las tropas que acompañaron al rey, y trataba de tomar el poder. (I Macabeos 6, 56)

  • Le habían contado, en efecto, sus campañas y las proezas que habían realizado entre los galos, dominándolos y sometiéndolos a tributo, (I Macabeos 8, 2)

  • como así también todo lo que habían hecho en la región de España, para adueñarse de las minas de plata y de oro que hay allí, (I Macabeos 8, 3)

  • "Si posteriormente unos y otros deciden añadir o quitar algo, lo harán de común acuerdo, y lo que añadan o quiten tendrá fuerza obligatoria". (I Macabeos 8, 30)

  • y derrotaron el ala derecha, persiguiéndola hasta las últimas estribaciones de la montaña. (I Macabeos 9, 15)

  • Jonatán envió a su hermano Juan, el encargado de conducir la caravana, a pedir autorización a los nabateos, sus amigos, para dejarles en depósito su equipaje, que era muy grande. (I Macabeos 9, 35)

  • Poco tiempo después, Jonatán y su hermano Simón se enteraron de que los jambritas celebraban una gran boda y traían de Nabatá, con mucha pompa, a la novia, hija de uno de los grandes magnates de Canaán. (I Macabeos 9, 37)


"É sempre necessário ir para a frente, nunca para trás, na vida espiritual." São Padre Pio de Pietrelcina