Mosaico decorativo

Talált 903 Eredmények: Adoración En Jerusalén

  • Recorran las calles de Jerusalén, miren e infórmense bien; busquen por sus plazas a ver si encuentran un hombre, si hay alguien que practique el derecho, que busque la verdad, y yo perdonaré a la ciudad. (Jeremías 5, 1)

  • ¡Busquen un refugio, benjaminitas, fuera de Jerusalén! ¡Toquen la trompeta en Técoa, levanten una señal en Bet Haquérem! Porque desde el Norte amenaza una desgracia y un gran desastre. (Jeremías 6, 1)

  • Porque así habla el Señor de los ejércitos: ¡Talen sus árboles, levanten terraplenes contra Jerusalén! ¡Es la ciudad de la mentira, dentro de ella, todo es opresión! (Jeremías 6, 6)

  • ¡Escarmienta, Jerusalén, no sea que mi alma se aparte de ti, y yo te convierta en una desolación, en una tierra deshabitada! (Jeremías 6, 8)

  • ¿No ves acaso lo que ellos hacen en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén? (Jeremías 7, 17)

  • Y yo haré desaparecer de las ciudades de Judá y de las calles de Jerusalén el grito de alegría y el grito de júbilo, el canto del esposo y el canto de la esposa, porque el país se convertirá en una ruina. (Jeremías 7, 34)

  • En aquel tiempo -oráculo del Señor- sacarán de sus tumbas los huesos de los reyes de Judá, los huesos de sus príncipes, los huesos de los sacerdotes, los huesos de los profetas y los huesos de los habitantes de Jerusalén. (Jeremías 8, 1)

  • ¿Por qué entonces ha defeccionado este pueblo y Jerusalén es una apostasía sin fin? Ellos se aferran a sus ilusiones, se niegan a volver. (Jeremías 8, 5)

  • Yo haré de Jerusalén un montón de escombros, una guarida de chacales, reduciré las ciudades de Judá a una desolación, sin ningún habitante. (Jeremías 9, 10)

  • Habla a los hombres de Judá y a los habitantes de Jerusalén, (Jeremías 11, 2)

  • El Señor me dijo: Proclama todas estas palabras en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén, diciendo: Escuchen las palabras de esta Alianza y pónganlas en práctica. (Jeremías 11, 6)

  • El Señor me dijo: Se han conjurado los hombres de Judá y los habitantes de Jerusalén. (Jeremías 11, 9)


"Onde há mais sacrifício, há mais generosidade." São Padre Pio de Pietrelcina