Mosaico decorativo

Talált 903 Eredmények: Adoración En Jerusalén

  • Después regresó con su gente a Jerusalén, llevando consigo un gran botín. (I Macabeos 10, 87)

  • Después Jonatán acompañó al rey hasta el río llamado Eléuteros, y de allí regresó a Jerusalén. (I Macabeos 11, 7)

  • En ese tiempo, Jonatán reunió a los habitantes de Judea para atacar la Ciudadela de Jerusalén y con ese fin levantó numerosas máquinas de guerra. (I Macabeos 11, 20)

  • Les confirmamos los límites territoriales de Judea, con los tres distritos de Aferema, Lida y Ramataim. Estos, con todas sus adyacencias, fueron separados de Samaría y anexados a Judea, para beneficio de los que ofrecen sacrificios en Jerusalén, en compensación por los impuestos reales que el rey percibía de ellos cada año, sobre los productos de la tierra y los frutos de los árboles. (I Macabeos 11, 34)

  • Entre tanto, Jonatán pidió al rey Demetrio que retirara las guarniciones de la Ciudadela de Jerusalén y de las plazas fuertes, porque hostigaban continuamente a Israel. (I Macabeos 11, 41)

  • Y deponiendo las armas, hicieron la paz. Los judíos se cubrieron de gloria delante del rey y de todos sus vasallos, y regresaron a Jerusalén con un abundante botín. (I Macabeos 11, 51)

  • Los habitantes de Gaza fueron a pedirle clemencia y Jonatán hizo las paces con ellos, pero tomó como rehenes a los hijos de los jefes y los envió a Jerusalén. Luego atravesó el país en dirección a Damasco. (I Macabeos 11, 62)

  • Aquel día cayeron unos tres mil hombres del ejército extranjero. Después Jonatán regresó a Jerusalén. (I Macabeos 11, 74)

  • Partió entonces de Jerusalén y fue a enfrentarlos en la región de Jamat, sin dejarles tiempo a que invadieran sus dominios. (I Macabeos 12, 25)

  • También resolvió elevar las murallas de Jerusalén y levantar un gran muro entre la Ciudadela y el resto de la ciudad, a fin de separarlas, de manera que la Ciudadela quedara aislada y sus habitantes no pudieran comprar ni vender. (I Macabeos 12, 36)

  • Viendo que el pueblo era presa del pánico, subió a Jerusalén, reunió a sus habitantes (I Macabeos 13, 2)

  • Luego reunió a todos los hombres aptos para la guerra, se apresuró a terminar los muros de Jerusalén y fortificó todo su contorno. (I Macabeos 13, 10)


"Recorramos a Jesus e não às pessoas, pois só Ele nunca nos faltará." São Padre Pio de Pietrelcina