Mosaico decorativo

Talált 5513 Eredmények: Öl

  • Tampoco lo aceptarán de aquel que huyó a su ciudad de refugio, permitiéndole que habite nuevamente en su propia tierra antes de la muerte del Sumo Sacerdote. (Números 35, 32)

  • En aquel tiempo, yo les dije: "Yo solo no puedo hacerme cargo de todos ustedes. (Deuteronomio 1, 9)

  • ¿Cómo podré, entonces, cargar yo solo con el peso de todos ustedes y ocuparme también de sus litigios? (Deuteronomio 1, 12)

  • Ellos se dirigieron hacia la región montañosa y llegaron al valle de Escol. Después de haber inspeccionado la montaña, (Deuteronomio 1, 24)

  • que los precedía durante la marcha para buscarles un lugar donde acampar: de noche en el fuego, mostrándoles el camino que debían seguir, y de día en la nube. (Deuteronomio 1, 33)

  • "Ni uno solo de los hombres de esta generación perversa verá la hermosa tierra que yo juré dar a sus padres. (Deuteronomio 1, 35)

  • Véndeme las provisiones necesarias para comer, y dame también, a cambio de dinero, agua para beber. Te pido solamente que me dejes pasar, (Deuteronomio 2, 28)

  • Nos reservamos como botín solamente el ganado y los despojos de las ciudades conquistadas. (Deuteronomio 2, 35)

  • Efectivamente, el Señor, nuestro Dios, puso también en nuestras manos a Og, rey de Basán, con todo su ejército, y lo derrotamos hasta tal punto que no le quedó ni un solo sobreviviente. (Deuteronomio 3, 3)

  • Solamente sus mujeres, con los niños y el ganado -yo sé que ustedes tienen mucho ganado- se quedarán en las ciudades que les di, (Deuteronomio 3, 19)

  • hasta que el Señor, su Dios, conceda el descanso a sus hermanos, como lo hizo con ustedes, y también ellos tomen posesión de la tierra que el Señor les dará al otro lado del Jordán. Luego cada uno podrá volver a la herencia que les he asignado". (Deuteronomio 3, 20)

  • Pero presta atención y ten cuidado, para no olvidar las cosas que has visto con tus propios ojos, ni dejar que se aparten de tu corazón un sólo instante. Enséñalas a tus hijos y a tus nietos. (Deuteronomio 4, 9)


"Onde não há obediência, não há virtude. Onde não há virtude, não há bem, não há amor; e onde não há amor, não há Deus; e sem Deus não se chega ao Paraíso." São Padre Pio de Pietrelcina