Talált 5513 Eredmények: Öl
Él les habló amistosamente, pero con la intención de engañarlos, y después que se ganó su confianza, atacó sorpresivamente a la ciudad y le asestó un terrible golpe, causando numerosas víctimas entre los israelitas. (I Macabeos 1, 30)
A causa de ellos, huyeron los habitantes de Jerusalén y la Ciudad se convirtió en una colonia de extranjeros: se volvió extraña para los que nacieron en ella y sus propios hijos la abandonaron. (I Macabeos 1, 38)
El rey promulgó un decreto en todo su reino, ordenando que todos formaran un solo pueblo (I Macabeos 1, 41)
y muchos israelitas aceptaron el culto oficial, ofrecieron sacrificios a los ídolos y profanaron el sábado. (I Macabeos 1, 43)
los holocaustos, los sacrificios y las libaciones debían suprimirse en el Santuario; los sábados y los días festivos debían ser profanados; (I Macabeos 1, 45)
debían erigirse altares, recintos sagrados y templos a los ídolos, sacrificando cerdos y otros animales impuros; (I Macabeos 1, 47)
olvidando así la Ley y cambiando todas las prácticas. (I Macabeos 1, 49)
El día quince del mes de Quisleu, en el año ciento cuarenta y cinco, el rey hizo erigir sobre el altar de los holocaustos la Abominación de la desolación. También construyeron altares en todos las ciudades de Judá. (I Macabeos 1, 54)
El veinticinco de cada mes, se ofrecían sacrificios en el ara que se alzaba sobre el altar de los holocaustos. (I Macabeos 1, 59)
con sus criaturas colgadas al cuello. La misma suerte corrían sus familiares y todos los que habían intervenido en la circuncisión. (I Macabeos 1, 61)
Al ver esto, Matatías se enardeció de celo y se estremecieron sus entrañas; y dejándose llevar por una justa indignación, se abalanzó y lo degolló sobre el altar. (I Macabeos 2, 24)
pero ellos no se defendieron, ni siquiera arrojándoles piedras o cerrando la entrada de sus refugios. (I Macabeos 2, 36)