Talált 39 Eredmények: sentido

  • Por esto, hicieron llamar a los jefes de las ciudades de los filisteos, a los cuales dijeron: «Devuelvan el Arca del Dios de Israel; que vuelva a su lugar y no nos haga morir a todos.» Porque se difundía por todas las ciudades el terror de la muerte, ya que la mano de Dios se había sentido duramente allí. (1 Samuel 5, 11)

  • Leyeron en el libro de la Ley de Dios, aclarando e interpretando el sentido, para que todos comprendieran lo que les estaban leyendo. (Nehemías 8, 8)

  • Entonces Judit dijo a su sirvienta que permaneciera fuera, cerca del dormitorio, y que esperara su salida, como ella lo hacía diariamente. Además había tenido la precaución de decir que saldría para hacer su oración, y había hablado en el mismo sentido con Bagoas. (Judit 13, 3)

  • Pero, ¿realmente soy bueno? ¡Ni yo mismo lo sé! ¡La vida no tiene sentido! (Job 9, 21)

  • Mira el gran mar, vasto en todo sentido, allí bullen en número incontable pequeños y grandes animales; (Salmos 104, 25)

  • Enséñame el buen sentido y el saber pues tengo fe en tus mandamientos. (Salmos 119, 66)

  • Mío es el buen sentido, y mío el saber práctico, mía la inteligencia y también el poder. (Proverbios 8, 14)

  • La sabiduría que tienes adentro le da sentido a tu discurso: tus palabras producirán un impacto. (Proverbios 16, 23)

  • Soy más estúpido que cualquiera y me falló el sentido común: (Proverbios 30, 2)

  • ¡Esto no tiene sentido!, decía Qohelet, ¡esto no tiene sentido, nada a qué aferrarse! (Eclesiastés (Qohelet) 1, 2)

  • Pues todos sus días han sido penosos, a tal punto que perdía el sueño y aún de noche su corazón no descansaba. Eso es algo que no tiene sentido. (Eclesiastés (Qohelet) 2, 23)

  • Todo lo que él hace llega a su tiempo; pero ha puesto la eternidad en sus corazones, y el hombre no encuentra el sentido de la obra divina desde el principio al fin. (Eclesiastés (Qohelet) 3, 11)


“Enquanto estivermos vivos sempre seremos tentados. A vida é uma contínua luta. Se às vezes há uma trégua é para respirarmos um pouco.” São Padre Pio de Pietrelcina