Talált 993 Eredmények: Pan
Del borde de su manto pendían granadas e innumerables campanillas de oro que tintineaban a cada uno de sus pasos; se las oía resonar en el templo y el pueblo permanecía atento a ellas. (Sirácides (Eclesiástico) 45, 9)
Dios hizo mucho más aún por la gloria de Aarón; le dio a manera de herencia los primores de las cosechas, asegurándole así el pan en abundancia. (Sirácides (Eclesiástico) 45, 20)
Le dio, a él y a su raza, las ofrendas que se hacen al Señor: ese es su pan. (Sirácides (Eclesiástico) 45, 21)
A Caleb el Señor le concedió la fuerza, la que lo acompañó hasta en su vejez. Se estableció en las alturas del país y sus descendientes conservaron esa herencia. (Sirácides (Eclesiástico) 46, 9)
Porque te has hecho mi protector, mi apoyoyy no has permitido que se pierda mi cuerpoqque fuera presa de las calumnias,dde las argucias de los mentirosos¡¡Cuando estaba frente a mis acusadoresttú me acompañaste y me libraste (Sirácides (Eclesiástico) 51, 2)
Si suben hacia mí en peregrinación, y se agolpan en los patios de mi templo, ¿quién se lo ha pedido? (Isaías 1, 12)
Esta es la hora del Señor Yavé, en que quita de Jerusalén y de Judá todas las provisiones y recursos: las provisiones de pan y las reservas de agua. (Isaías 3, 1)
Aquel día cada cual se excusará: Yo no soy ningún médico, ni tengo en mi casa pan ni manta, no me pongan como jefe del pueblo.» (Isaías 3, 7)
Hay cítaras, panderetas, arpas, flautas y vino en su banquete, pero no ven la obra de Yavé ni entienden lo que él está preparando. (Isaías 5, 12)
Pues su maldad arde como fuego, devora zarzas y espinas, y después quema la espesura del bosque, y todos ellos se disipan como se disipa el humo. (Isaías 9, 19)
La vaca y el oso pastarán en compañía y sus crías reposarán juntas, pues el león también comerá pasto, igual que el buey. (Isaías 11, 7)
Los que te ven se fijan en ti y dicen al verte: «Este es el hombre que espantaba a la tierra, que hacía temblar a los reinos, (Isaías 14, 16)