Mosaico decorativo

Talált 1598 Eredmények: Jesus Cristo

  • Pedro tomó la palabra y dijo a Jesús: «Señor, ¡qué bueno es que estemos aquí! Si quieres, levantaré aquí tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.» (Evangelio según San Mateo 17, 4)

  • Pero Jesús se acercó, los tocó y les dijo: «Levántense, no tengan miedo.» (Evangelio según San Mateo 17, 7)

  • Ellos levantaron los ojos, pero ya no vieron a nadie más que a Jesús. (Evangelio según San Mateo 17, 8)

  • Mientras bajaban del monte, Jesús les ordenó: «No hablen a nadie de esta visión hasta que el Hijo del Hombre haya resucitado de entre los muertos.» (Evangelio según San Mateo 17, 9)

  • Contestó Jesús: «Bien es cierto que Elías ha de venir para reordenar todas las cosas. (Evangelio según San Mateo 17, 11)

  • Entonces los discípulos comprendieron que Jesús se refería a Juan el Bautista. (Evangelio según San Mateo 17, 13)

  • Cuando volvieron donde estaba la gente, se acercó un hombre a Jesús y se arrodilló ante él. Le dijo: (Evangelio según San Mateo 17, 14)

  • Jesús respondió: «¡Qué generación tan incrédula y malvada! ¿Hasta cuándo estaré entre ustedes? ¿Hasta cuándo tendré que soportarlos? Tráiganmelo acá.» (Evangelio según San Mateo 17, 17)

  • En seguida Jesús dio una orden al demonio, que salió, y desde ese momento el niño quedó sano. (Evangelio según San Mateo 17, 18)

  • Entonces los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron en privado: «¿Por qué nosotros no pudimos echar a ese demonio?» (Evangelio según San Mateo 17, 19)

  • Jesús les dijo: «Porque ustedes tienen poca fe. En verdad les digo: si tuvieran fe, del tamaño de un granito de mostaza, le dirían a este cerro: Quítate de ahí y ponte más allá, y el cerro obedecería. Nada sería imposible para ustedes. (Evangelio según San Mateo 17, 20)

  • Un día, estando Jesús en Galilea con los apóstoles, les dijo: «El Hijo del Hombre va a ser entregado en manos de los hombres, (Evangelio según San Mateo 17, 22)


"Se precisamos ter paciência para suportar os defeitos dos outros, quanto mais ainda precisamos para tolerar nossos próprios defeitos!" São Padre Pio de Pietrelcina