Talált 644 Eredmények: Hermanos
Ozías se levantó y dijo: «Tengan confianza, hermanos míos, y esperemos durante cinco días la misericordia del Señor. Quizá se apiade de nosotros y no nos abandone hasta el fin. (Judit 7, 30)
Ustedes nunca llegarán a conocer todo lo que siente una persona, no podrán apoderarse de sus pensamientos. Entonces, ¿cómo van a comprender a Dios que hizo todas las cosas? No, hermanos, no provoquen la cólera del Señor, Dios nuestro. (Judit 8, 14)
Tendremos que responder de esta profanación con nuestra propia sangre. Dios nos pedirá cuentas por la muerte de nuestros hermanos, la esclavitud de nuestro pueblo y la ruina de nuestra herencia. (Judit 8, 22)
Ahora, pues, mostremos a nuestros hermanos que nos sentimos solidarios con ellos y que sabemos luchar por nuestra religión, nuestro Templo y su altar. (Judit 8, 24)
Judit les dijo: «Escuchen, hermanos; tomen esta cabeza y cuélguenla en las murallas. (Judit 14, 1)
Así se lee, en efecto, que Mardoqueo era el primer ministro del rey; que fue muy apreciado por los judíos y querido por todos sus hermanos; que procuró siempre el bien de su pueblo y vivió preocupado de la felicidad de sus connacionales. (Ester 10, 3)
Mis hermanos me han fallado como un arroyo, como un torrente que dura sólo un tiempo: (Job 6, 15)
Al sepulcro le dije: «Tú eres mi padre», y a los gusanos: «Mi madre y mis hermanos». (Job 17, 14)
Ha apartado de mí mis hermanos, y todos mis conocidos tratan de alejarse. (Job 19, 13)
Seguramente cobrabas sin razón a tus hermanos, les exigías su ropa e iban desnudos, (Job 22, 6)
Este vio volver a él a todos sus hermanos y hermanas, lo mismo que a los conocidos de antes. Comían con él en su casa lo compadecían y consolaban por todos los males que Yavé le había mandado. Cada uno de ellos le regaló una moneda de plata y un anillo de oro. (Job 42, 11)
No se hallaban en el país mujeres tan bellas como las hijas de Job. Y su padre les dio parte de la herencia junto con sus hermanos. (Job 42, 15)