Mosaico decorativo

Talált 2008 Eredmények: Eva

  • Gente de Persia, de Lud y de Put, llevando casco y escudo, formaban tus tropas y eran tu orgullo. (Ezequiel 27, 10)

  • La gente de Uzal llevaba a tus mercados hierro forjado, canela y caña. (Ezequiel 27, 19)

  • tus remeros te llevaron a alta mar, y luego, en medio del mar, el viento del este te hizo volcar. (Ezequiel 27, 26)

  • Te arrojaré al suelo seco junto con los peces de tus canales, quedarás tirado en el suelo sin que nadie te levante o recoja. Te entregaré como carroña a las fieras de la tierra y a los pájaros del cielo. (Ezequiel 29, 5)

  • Hombres y animales no pasarán más por allí, quedará despoblada durante cuarenta años. 12. Sí, haré que Egipto sea el más devastado de los países: sus ciudades, durante cuarenta años, serán las más saqueadas. Dispersaré a los egipcios en medio de las naciones, los diseminaré por todos los países. (Ezequiel 29, 11)

  • En ese día yo levantaré la nación de Israel. Yo te concederé hablar libremente en medio de ellos y conocerán que yo soy Yavé.» (Ezequiel 29, 21)

  • Esto dice todavía Yavé: Ya no habrá señores en Nof ni príncipes en Egipto ( ). Devastaré a Patros, quemaré Soan y castigaré a No. (Ezequiel 30, 13)

  • y serán reunidos con todos los demás que fueron pasados a cuchillo. Egipto ha sido entregada y la llevan con todos sus habitantes. (Ezequiel 32, 20)

  • yo mismo me preocuparé de mis ovejas, yo las llevaré a descansar -palabra de Yavé. (Ezequiel 34, 15)

  • Por eso profetizarás. Diles de mi parte: Ustedes fueron devastados, pisoteados de todas partes, pasaron a ser propiedad de otras naciones, a costa de ustedes contaron cualquier cosa, los insultaron. (Ezequiel 36, 3)

  • Pues bien, montañas de Israel, escuchen la palabra de Yavé. Esto dice a las montañas y a las colinas, a los barrancos y a los valles, a las ruinas devastadas y a las ciudades abandonadas que se transformaron en presa y entretención para lo que quedaba de sus vecinos: (Ezequiel 36, 4)

  • yo a mi vez levanto mi mano para jurar que las naciones que los rodean serán humilladas. (Ezequiel 36, 7)


"O demônio é forte com quem o teme, mas é fraquíssimo com quem o despreza." São Padre Pio de Pietrelcina