Talált 2587 Eredmények: Ana
Su hermana Oholiba fue testigo de todo eso, pero sus desvaríos y prostituciones superaron a los de su hermana. (Ezequiel 23, 11)
Pero como ella se había prostituido y entregado, mi corazón también se apartó de ella como se había ya apartado de su hermana. (Ezequiel 23, 18)
Ya que seguiste el camino de tu hermana, pondré también en tu mano su copa. (Ezequiel 23, 31)
Esto dice Yavé: Beberás la copa de tu hermana, una copa ancha y honda, de gran capacidad. (Ezequiel 23, 32)
Quedarás saturada de embriaguez y de angustia porque la copa de tu hermana sólo contiene desolaciones. (Ezequiel 23, 33)
Al mismo tiempo que se comportaban así, se dedicaban a manchar mi Templo y profanaban mis sábados, (Ezequiel 23, 38)
inmolaban sus hijos a los ídolos y venían a profanar mi Templo. Eso hicieron en mi casa. (Ezequiel 23, 39)
Mandaste venir hombres de tierras lejanas, les enviaste mensajeros y éstos vinieron. Para ellos te bañaste, te maquillaste los ojos y te pusiste tus joyas. (Ezequiel 23, 40)
Por la mañana hablaba al pueblo, y por la tarde mi mujer había muerto. Al día siguiente hice como se me había ordenado; (Ezequiel 24, 18)
Dirás de mi parte a la casa de Israel: Me preparo para profanar mi santuario, del cual están ustedes tan orgullosos y que es la alegría de sus ojos; también serán muertos sus hijos y sus hijas a los que dejaron y en los cuales piensan continuamente. (Ezequiel 24, 21)
"Hijo de hombre, vuélvete hacia los Amonitas y profetiza contra ellos. Dirás esto a los hijos de Amón de parte de Yavé: Te reías mucho cuando mi Templo fue profanado, cuando la tierra de Israel fue devastada y el pueblo de Judá partió a la cautividad. (Ezequiel 25, 2)
Porque esto dice Yavé: Aplaudiste con ganas y zapateaste, te reiste con sarcasmo de la tierra de Israel. (Ezequiel 25, 6)