Mosaico decorativo

Talált 2587 Eredmények: Ana

  • Guarda mis ojos de mirar cosas vanas, me darás vida en tus caminos. (Salmos 119, 37)

  • Un regalo del Señor son los hijos, recompensa, el fruto de las entrañas. (Salmos 127, 3)

  • El Señor se lo juró a David, verdad de la que no se desdecirá: "Del fruto de tus entrañas pondré a alguien en tu trono. (Salmos 132, 11)

  • Es como un rocío del Hermón, que baja sobre las montañas de Sión. Allí el Señor otorgó su bendición, la vida para siempre. (Salmos 133, 3)

  • Hirió a los primogénitos de Egipto, a los hombres igual que a los ganados. (Salmos 135, 8)

  • a Sijón, rey de los amorreos, a Og, rey de Basán, y a todos los reyes de Canaán. (Salmos 135, 11)

  • Al borde de los canales de Babilonia nos sentábamos, y llorábamos (Salmos 137, 1)

  • Hazme sentir tu amor desde la mañana, pues en ti yo confío; haz que sepa el camino que he de seguir, pues levanto a ti mi alma. (Salmos 143, 8)

  • que hablen de la gloria de tu reino y anuncien tus hazañas, (Salmos 145, 11)

  • sana los corazones destrozados y venda sus heridas. (Salmos 147, 3)

  • esparce la nieve como lana y derrama la escarcha cual ceniza. (Salmos 147, 16)

  • las montañas y todas las colinas, árboles frutales y todos los cedros, animales salvajes y domésticos, reptiles y aves que vuelan, (Salmos 148, 9)


"A caridade é o metro com o qual o Senhor nos julgará." São Padre Pio de Pietrelcina