Mosaico decorativo

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  • No te aconsejes de quien te mira de reojo, y oculta tus propósitos a los que te tienen envidia. (Eclesiástico 37, 10)

  • Con mujer no trates de su rival, ni con un cobarde de la guerra, ni con negociante sobre el cambio, ni con comprador acerca de la venta, ni con envidioso de gratitud, ni con egoísta de generosidad, ni con perezoso de trabajo alguno, ni con el obrero eventual acerca del fin de su trabajo, ni con el criado perezoso acerca de una gran tarea: en todos estos no te apoyes para buscar consejo. (Eclesiástico 37, 11)

  • el bien y el mal, la vida y la muerte; mas quien decide siempre es la lengua. (Eclesiástico 37, 18)

  • La vida del hombre dura poco, mas los días de Israel son innumerables. (Eclesiástico 37, 25)

  • Hijo, durante la vida pruébate a ti mismo, mira lo que es dañoso y no te lo des. (Eclesiástico 37, 27)

  • Porque también ellos rezan a Dios para que les conceda éxito en dar alivio y conservar la vida. (Eclesiástico 38, 14)

  • Hijo, llora sobre el muerto y, como corresponde a quien sufre, entona lamentaciones, amortájale según le corresponde, y no te olvides de enterrarlo. (Eclesiástico 38, 16)

  • Después de los funerales, pase la pena; pues una vida de aflicción es dañosa para el corazón. (Eclesiástico 38, 19)

  • No olvides que no hay retorno; que al muerto no le aprovecha, y tú te haces daño. (Eclesiástico 38, 21)

  • Muchos alabarán su inteligencia y nunca se le olvidará. No se borrará su memoria y su nombre vivirá de generación en generación. (Eclesiástico 39, 9)

  • Las cosas indispensables para la vida del hombre son: el agua y el fuego, el hierro y la sal, la harina de trigo, la leche y la miel, el jugo de racimo, el aceite y el vestido. (Eclesiástico 39, 26)

  • desde el que lleva púrpura y corona hasta el que se viste de burdo paño están sujetos a cólera, envidia, turbación, terror, temor de la muerte, rivalidades y querellas. (Eclesiástico 40, 4)


"No tumulto das paixões terrenas, surge a grande esperança da misericórdia inexorável de Deus." São Padre Pio de Pietrelcina