Mosaico decorativo

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  • Pero Abisay, hijo de Sarvia, vino en su ayuda, atacó al filisteo y lo mató. Entonces los hombres de David le conjuraron diciendo: "Tú no volverás a salir con nosotros a la guerra, para que no apagues la luz de Israel". (II Samuel 21, 17)

  • Abisay, hermano de Joab e hijo de Sarvia, era el jefe de los treinta. Él blandió la lanza contra trescientos, los mató y adquirió fama entre los treinta. (II Samuel 23, 18)

  • Sélec, el amonita; Najray, de Beerot, escudero de Joab, hijo de Sarvia; (II Samuel 23, 37)

  • Trataba con Joab, hijo de Sarvia, y con el sacerdote Abiatar, los cuales tomaron partido por Adonías. (I Reyes 1, 7)

  • Ya sabes lo que me ha hecho Joab, hijo de Sarvia; lo que hizo a los dos jefes de los ejércitos de Israel, Abner, hijo de Ner, y Amasá, hijo de Yéter, que los asesinó, vengando en plena paz la sangre derramada en tiempo de guerra y salpicando de sangre inocente el cinturón que ciño y el calzado que llevo. (I Reyes 2, 5)

  • El rey Salomón dijo a su madre: "¿Cómo pides tú a Abisag, la sunamita, para Adonías? Pide ya para él la realeza, pues es mi hermano mayor y están por él Abiatar, el sacerdote, y Joab, el hijo de Sarvia". (I Reyes 2, 22)

  • Sus hermanas fueron Sarvia y Abigaíl. Hijos de Sarvia: Abisay, Joab y Asael: tres. (I Crónicas 2, 16)

  • David había dicho: "El primero que mate a un jebuseo será el jefe primero". Joab, hijo de Sarvia, fue el primero, y fue nombrado jefe. (I Crónicas 11, 6)

  • Selec, amonita; Najray, de Berot, escudero de Joab, hijo de Sarvia; (I Crónicas 11, 39)

  • Abisay, hijo de Sarvia, derrotó en el valle de la Sal a dieciocho mil edomitas. (I Crónicas 18, 12)

  • Joab, hijo de Sarvia, era el jefe de su ejército; Josafat, hijo de Ajilud, era cronista; (I Crónicas 18, 15)

  • Todo lo que había consagrado Samuel, el vidente; Saúl, hijo de Quis; Abner, hijo de Ner, y Joab, hijo de Sarvia; todo lo consagrado estaba bajo la custodia de Selomit y sus hermanos. (I Crónicas 26, 28)


"Amar significa dar aos outros – especialmente a quem precisa e a quem sofre – o que de melhor temos em nós mesmos." São Padre Pio de Pietrelcina