pronađen 1389 Rezultati za: Pecado De David
En la puerta de la Fuente subieron derecho, junto a la escalinata de la ciudad de David, por encima de la muralla, y por la subida del palacio de David hasta la puerta del Agua, a oriente. (Nehemías 12, 37)
Ellos, los cantores y los porteros eran los que realizaban el servicio de Dios y el rito de la purificación, conforme a las prescripciones de David y de su hijo Salomón. (Nehemías 12, 45)
Pues ya en los lejanos tiempos de David y de Asaf existían grupos de cantores y colecciones de cánticos de alabanza y de acción de gracias a Dios. (Nehemías 12, 46)
¿No fue éste el pecado de Salomón, rey de Israel? Y eso que entre tantas naciones no había un rey semejante a él: era amado de su Dios, y Dios le había constituido rey de todo Israel; sin embargo, también a él lo arrastraron al pecado las mujeres extranjeras. (Nehemías 13, 26)
Cuando yo era joven y me encontraba en la tierra de Israel, toda la tribu de nuestro padre Neftalí se había separado de la dinastía de David y de Jerusalén, ciudad elegida entre todas las tribus de Israel para ofrecer sacrificios, pues allí se había construido y consagrado para siempre el templo, morada de Dios. (Tobías 1, 4)
No te preocupes porque hayamos empobrecido. Si temes a Dios, huyes del pecado y haces lo que agrada al Señor, tu Dios, tienes la riqueza más grande". (Tobías 4, 21)
La limosna libra de la muerte y purifica de todo pecado. Los que dan limosna tendrán larga vida. (Tobías 12, 9)
Los que cometen el pecado y la injusticia son enemigos de sí mismos. (Tobías 12, 10)
Así pues, poderoso señor, si hay algún delito en este pueblo, si han pecado contra su Dios, si existe algún motivo de caída, sepámoslo; y entonces, adelante, y los venceremos. (Judit 5, 20)
Ahora bien, poderoso señor, no desprecies sus palabras, sino considéralas bien, pues son verdaderas. No será castigado nuestro pueblo ni la espada podrá con ellos si no han pecado contra su Dios. (Judit 11, 10)
Pero para que no quedes decepcionado y fracasado, sabe que la muerte caerá sobre ellos. Están dominados por el pecado, por el que excitan la ira de su Dios cuando cometen algún despropósito. (Judit 11, 11)
Porque tu sierva es devota y honra al Dios del cielo día y noche. Me quedaré contigo, señor, y saldré cada noche al valle a rezar a Dios para que me diga cuándo han cometido el pecado. (Judit 11, 17)