pronađen 1447 Rezultati za: Padre Nuestro
Colocó siete pirámides, una frente a otra, por el padre, la madre y los cuatro hermanos. (I Macabeos 13, 28)
Los emisarios que habéis mandado a nuestro pueblo nos han informado de vuestra gloria y felicidad. Nos ha llenado de gozo su venida, (I Macabeos 14, 21)
En las frecuentes batallas libradas en nuestro país, Simón, hijo de Matatías, de la familia de Yoarib, y sus hermanos, han expuesto con peligro sus vidas y han resistido a los enemigos de su nación para salvar el templo y la ley, conquistando gloria imperecedera para su nación. (I Macabeos 14, 29)
Jafa y Guézer, que reclamas, fueron causa de grandes males para nuestro pueblo y desolaban nuestro país, pero estamos dispuestos a darte trescientos cuarenta kilos de plata por ellas". (I Macabeos 15, 35)
Juan salió de Guézer para referir a Simón, su padre, todo lo que hacía Cendebeo. (I Macabeos 16, 1)
Entonces Simón llamó a sus dos hijos mayores y les dijo: "Yo, mis padres y la casa de mi padre hemos luchado desde nuestra juventud hasta hoy contra los enemigos de Israel y hemos conseguido muchas veces liberar a Israel. (I Macabeos 16, 2)
Pero hubo un hombre que corrió a Guézer a anunciar a Juan que su padre y sus hermanos habían sido matados y que habían mandado a alguien para matarlo también a él. (I Macabeos 16, 21)
todo está escrito en los anales de su pontificado, desde el día en que sucedió a su padre como sumo sacerdote. (I Macabeos 16, 24)
reúne a los nuestros dispersos, libra a los que viven en esclavitud en medio de las gentes, protege a los que son despreciados y aborrecidos, y conozcan los pueblos que tú eres nuestro Dios. (II Macabeos 1, 27)
Del mismo modo Judas reunió todos los escritos dispersos por las guerras, y todos están en nuestro poder. (II Macabeos 2, 14)
Quitó los estatutos benévolos del rey, hechos por Juan, padre de Eupolemo, el embajador que hizo el tratado de amistad con los romanos. Abolió las leyes antiguas, y puso nuevos estatutos ilegales. (II Macabeos 4, 11)
Pido a los que llegaren a leer este libro que no se escandalicen por estas adversidades; que tengan por cierto que no para nuestra ruina, sino para corrección de nuestro pueblo ha sucedido esto. (II Macabeos 6, 12)