pronađen 1320 Rezultati za: Medio Hermanos
La planta baja tenía dos metros y medio de ancha; el piso del medio, tres, y el tercero, tres y medio; había dispuesto en el muro exterior del templo, todo en derredor, una entalladura, para no tener que empotrar en los muros del edificio. (I Reyes 6, 6)
Construyó los departamentos que rodeaban el templo, de dos metros y medio de altura, y los trabó al edificio con vigas de cedro. (I Reyes 6, 10)
Habitaré en medio de los israelitas y no abandonaré a mi pueblo, Israel". (I Reyes 6, 13)
Cada una de las dos alas de los querubines medía dos metros y medio, o sea, cinco metros de un extremo a otro. (I Reyes 6, 24)
Colocó los querubines en el centro del lugar santísimo y allí estaban con las alas desplegadas, de modo que un ala de uno tocaba en la pared y un ala del otro tocaba la pared opuesta; las otras dos alas se tocaban una a otra en medio del edificio. (I Reyes 6, 27)
Hizo dos capiteles de bronce fundido, para ponerlos sobre las columnas, ambos de dos metros y medio. (I Reyes 7, 16)
Hizo también una pila de bronce muy grande, redonda, de cinco metros de diámetro, dos y medio de alto y quince de perímetro. (I Reyes 7, 23)
Bajo el borde había alrededor de la pila una orla de coloquíntidas, diez por cada medio metro. Las hileras de coloquíntidas habían sido fundidas a la vez que la pila, (I Reyes 7, 24)
Hizo diez basas de bronce, de cinco metros de largo cada una por dos de ancho y uno y medio de alto. (I Reyes 7, 27)
La basa tenía en la parte superior interna una cavidad de medio metro de altura; la cavidad era redonda, hecha a la forma del aguamanil, y también sobre esa cavidad había entalladuras. Los paneles eran cuadrados, no redondos. (I Reyes 7, 31)
pues tú los separaste como heredad tuya de entre todos los pueblos de la tierra, conforme a lo que dijiste por medio de Moisés, tu siervo, cuando sacaste a nuestros padres de Egipto, ¡oh Señor, Señor!". (I Reyes 8, 53)
"¡Bendito sea el Señor, que ha concedido la paz a su pueblo Israel, tal como lo había prometido! Ni una sola de sus promesas de bienandanza, hechas por medio de Moisés, su siervo, ha fallado. (I Reyes 8, 56)