pronađen 2182 Rezultati za: Mar
Ella le respondía: "¡Que no me preocupe, cuando ha muerto mi hijo!...". Todos los días salía a las afueras y oteaba el camino por donde había marchado su hijo. De nadie se fiaba. Al caer la tarde, volvía a casa, y durante la noche suspiraba y lloraba, sin poder dormir. (Tobías 10, 7)
Cuando transcurrieron los catorce días de boda que Ragüel había prometido celebrar en honor de su hija, Tobías dijo a Ragüel: "Déjame ya marchar. Sé que mis padres están pensando que no me verán más. Te ruego que me permitas marchar a casa de mi padre. Ya te he dicho cómo lo dejé". (Tobías 10, 8)
presintió que llegaba y dijo a su marido: "Mira, tu hijo viene con el hombre con el que marchó". (Tobías 11, 6)
Tobit, contento y bendiciendo a Dios, salió al encuentro de su nuera a la puerta de Nínive. Los que le veían caminar, firme y sin que nadie le ayudase, quedaban maravillados. Tobit confesaba delante de todos que Dios había tenido compasión de él y le había curado. (Tobías 11, 16)
Bendecían y cantaban a Dios y le daban gracias por las maravillas que había hecho, porque se les había aparecido un ángel de Dios. (Tobías 12, 22)
Ensalzaré a Dios, rey de los cielos, y mi alma radiante de júbilo proclamará su grandeza. (Tobías 13, 9)
y alegrará en ti a todos los cautivos y amará en ti para siempre a todos los miserables. (Tobías 13, 12)
vete a Media con tus hijos, pues creo en la palabra que pronunció Nahún sobre Nínive en nombre de Dios. Todo llegará y sucederá sobre Asiria y Nínive. Todo lo que han anunciado los profetas de Israel, enviados de Dios, se verificará y ninguna de sus palabras fallará, sino que todo se cumplirá a su debido tiempo. Será más fácil salvarse en Media que en Asiria o Babilonia. Sé y creo que sucederá todo lo que ha dicho y que ninguna de sus palabras fallará: Nuestros hermanos que viven en Israel serán dispersados y llevados cautivos, e Israel será un desierto; desiertas quedarán Samaría y Jerusalén, y el templo de Dios será incendiado y quedará desolado por algún tiempo. (Tobías 14, 4)
a los habitantes de Samaría y sus ciudades, a los de Cisjordania hasta Jerusalén, Batane, Jelús, Cades, el río de Egipto, Tafnes, Rameses y país de Gosen, (Judit 1, 9)
Entonces Nabucodonosor se llenó de ira contra todas estas regiones y juró por su trono y por su imperio vengarse con su espada de las regiones de Cilicia, de Damasco y de Siria, así como de todos los habitantes de Moab, Amón, Judea y Egipto hasta los límites de los dos mares. (Judit 1, 12)
y marcha contra toda la región occidental, por haberse opuesto a mis planes. (Judit 2, 6)
Pasó el Éufrates, atravesó Mesopotamia y arrasó todas las ciudades fortificadas enclavadas junto al río Abrona, hasta el mar. (Judit 2, 24)