pronađen 7516 Rezultati za: Espíritu Del Señor
y dijo a toda la asamblea de Israel: "Si os parece bien y creéis que ésta es la voluntad del Señor, nuestro Dios, enviaremos mensajeros a nuestros hermanos esparcidos por todo Israel, a los sacerdotes y a los levitas que habitan en las ciudades y campos de alrededor, para que vengan a reunirse con nosotros, (I Crónicas 13, 2)
David fue con todo Israel a Baalá, cerca de Quiriat Yearín, en Judá, con el fin de trasladar el arca de Dios, llamada "el Señor todopoderoso, el que se sienta sobre los querubines". (I Crónicas 13, 6)
La cólera del Señor se encendió contra Uzá y lo hirió por haber tocado el arca con la mano. Uzá murió allí, ante Dios. (I Crónicas 13, 10)
David se apesadumbró al ver que el Señor había herido a Uzá, y llamó aquel lugar "Peres Uzá", nombre que todavía lleva hoy. (I Crónicas 13, 11)
Allí, en la casa de Obededón, permaneció el arca de Dios durante tres meses. Y el Señor bendijo la casa de Obededón y todas sus cosas. (I Crónicas 13, 14)
Entonces David comprendió que el Señor confirmaba su realeza sobre Israel y que ensalzaba su reino por amor de su pueblo, Israel. (I Crónicas 14, 2)
David consultó a Dios: "¿Debo atacar a los filisteos? ¿Los pondrás en mis manos?". El Señor le respondió: "Atácalos, porque los pondré en tus manos". (I Crónicas 14, 10)
La fama de David se extendió por toda la región, y el Señor hizo que todos los pueblos le tuvieran miedo. (I Crónicas 14, 17)
Entonces dijo: "El arca de Dios no puede ser transportada más que por los levitas, pues el Señor los ha elegido para transportar el arca y estar perpetuamente a su servicio". (I Crónicas 15, 2)
David reunió en Jerusalén a todo Israel para trasladar el arca del Señor al lugar que le había preparado. (I Crónicas 15, 3)
y les dijo: "Vosotros sois los jefes de las familias levíticas; purificaos, vosotros y vuestros hermanos, para trasladar el arca del Señor, el Dios de Israel, al lugar que yo le tengo preparado. (I Crónicas 15, 12)
Por no estar vosotros allí la primera vez, el Señor, nuestro Dios, nos castigó, porque no le consultamos como es debido". (I Crónicas 15, 13)