pronađen 1125 Rezultati za: David Y El Arca
Aquís llamó a David y le dijo: "Vive el Señor, que eres un hombre leal y me ha agradado siempre tu comportamiento en el ejército; no tengo nada que reprocharte desde el día en que viniste hasta hoy; pero no eres grato a los ojos de los jefes. (I Samuel 29, 6)
David dijo a Aquís: "¿Pero qué he hecho yo y qué has notado en tu siervo desde el día en que entré a tu servicio hasta hoy, para que no pueda yo ir a combatir a los enemigos de mi señor, el rey?". (I Samuel 29, 8)
David y sus hombres se levantaron de madrugada para partir por la mañana y volver al país de los filisteos. Los filisteos fueron a Yezrael. (I Samuel 29, 11)
Cuando David y sus hombres llegaron al tercer día a Sicelag, los amalecitas habían hecho una incursión contra el Negueb y contra Sicelag. Habían devastado Sicelag y le habían prendido fuego. (I Samuel 30, 1)
Cuando David y sus hombres llegaron a la ciudad y vieron que había sido quemada y que sus mujeres, sus hijos e hijas habían sido llevados prisioneros, (I Samuel 30, 3)
También las dos mujeres de David, Ajinoán de Yezrael y Abigaíl, mujer de Nabal del Carmelo, habían sido hechas prisioneras. (I Samuel 30, 5)
David estaba muy angustiado porque la gente quería apedrearlo, pues todos estaban muy amargados, cada uno por sus hijos y por sus hijas. Pero David se confortó en el Señor, su Dios. (I Samuel 30, 6)
David dijo al sacerdote Abiatar, hijo de Ajimélec: "Tráeme, por favor, el efod". Y Abiatar se lo llevó. (I Samuel 30, 7)
David consultó al Señor: "¿Perseguiré a esa banda? ¿La alcanzaré?". Y le respondió: "Persíguela, porque la alcanzarás y libertarás a los prisioneros". (I Samuel 30, 8)
David partió con los seiscientos hombres que le acompañaban, y llegaron al arroyo Besor. (I Samuel 30, 9)
Encontraron un egipcio en el campo y le condujeron a David. Le dieron de comer y de beber; (I Samuel 30, 11)
David le preguntó: "¿A quién perteneces y de dónde eres?". Él respondió: "Soy un joven egipcio, esclavo de un amalecita. Mi señor me abandonó hace tres días porque me puse enfermo. (I Samuel 30, 13)