pronađen 4324 Rezultati za: David Como Pastor
En aquel día será tan grande el llanto sobre Jerusalén como el llanto de Hadad-Rimón en la llanura de Meguido. (Zacarías 12, 11)
Se hará duelo en todo el país, familia por familia; la familia de la casa de David por sí, y sus mujeres aparte; la familia de la casa de Natán por sí, y sus mujeres aparte; (Zacarías 12, 12)
En aquel día brotará un manantial para la casa de David y los habitantes de Jerusalén, para lavar los pecados e impurezas. (Zacarías 13, 1)
Espada, despiértate contra mi pastor y contra el hombre de mi compañía, palabra del Señor omnipotente. Hiere al pastor y las ovejas se dispersarán, yo volveré mis manos aún contra los más débiles. (Zacarías 13, 7)
Y haré pasar por el fuego a esta tercera parte: la purificaré como se purifica la plata, y la probaré como se prueba el oro. Él invocará mi nombre, y yo le escucharé; yo diré: "Éste es mi pueblo", y él dirá: "El Señor es mi Dios". (Zacarías 13, 9)
Después el Señor saldrá a campaña y peleará contra esas naciones como cuando luchaba el día de la batalla. (Zacarías 14, 3)
Y se allanará el valle del Hinón, se allanará como se allanó a causa del terremoto en los días de Ozías, rey de Judá. Y vendrá el Señor, tu Dios, acompañado de todos sus santos. (Zacarías 14, 5)
En aquel día estará escrito sobre todas las campanillas de los caballos: "Consagrado al Señor", y las ollas en el templo del Señor serán como los aspersorios delante del altar. (Zacarías 14, 20)
"Yo os amo", dice el Señor; y vosotros decís: "¿Cómo que nos amas?". "¿No era acaso Esaú hermano de Jacob? -dice el Señor-. Sin embargo, yo amé a Jacob (Malaquías 1, 2)
Cuando traéis a mi altar alimentos impuros. Y todavía decís: "¿Cómo lo hacemos impuro?". (Malaquías 1, 7)
Y ahora, implorad a Dios, para que tenga compasión de vosotros; pero si hacéis esas cosas, ¿cómo os va a recibir bien? -dice el Señor todopoderoso-. (Malaquías 1, 9)
Andáis diciendo: "¡Qué aburrimiento!", y me despreciáis -dice el Señor todopoderoso- trayendo la res robada, coja y enferma, y presentándomela como ofrenda. ¿Es que puedo yo aceptarla de vuestras manos? -dice el Señor todopoderoso-. (Malaquías 1, 13)