Mosaico decorativo

pronađen 1051 Rezultati za: Aco

  • Reúne a todas las tribus de Jacob y dales su heredad como al comienzo. (Eclesiástico 36, 10)

  • Todo consejero da consejos, pero hay quien aconseja en su propio interés. (Eclesiástico 37, 7)

  • Guárdate del consejero; mira antes de qué tiene necesidad porque también él aconseja en provecho propio , no sea que te tienda un lazo (Eclesiástico 37, 8)

  • No te aconsejes de quien te mira de reojo, y oculta tus propósitos a los que te tienen envidia. (Eclesiástico 37, 10)

  • Más bien aconséjate de un hombre piadoso, de quien sabes que guarda los preceptos y tiene un alma afín a la tuya, pues si caes se dolerá contigo. (Eclesiástico 37, 12)

  • le renovó la bendición de todos los hombres; e hizo reposar sobre la cabeza de Jacob su alianza, lo confirmó en sus bendiciones, le dio el país por herencia, la dividió en porciones y se las repartió a las doce tribus. (Eclesiástico 44, 23)

  • Le hizo oír su voz y lo introdujo en la oscuridad de la nube. Cara a cara le dio sus preceptos, que son ley de vida y de ciencia, para enseñar a Jacob su alianza y a Israel sus decretos. (Eclesiástico 45, 5)

  • Le confió sus preceptos y le dio poder para decidir sobre la ley y el derecho, para enseñar a Jacob sus mandamientos e instruir a Israel en su ley. (Eclesiástico 45, 17)

  • Juzgó a la comunidad según la ley del Señor, y el Señor intervino en favor de Jacob. (Eclesiástico 46, 14)

  • Estableció instrumentos musicales delante del altar, con cuyo acompañamiento los cantos resultaban más dulces. (Eclesiástico 47, 9)

  • Pero el Señor no olvidará su promesa, ni borrará ninguna de sus palabras, ni negará la posteridad a su elegido, ni extirpará la descendencia del que fue su amado. Dio a Jacob un resto, y a David un renuevo salido de él. (Eclesiástico 47, 22)

  • Tú, de quien está escrito que fuiste preparado para un determinado tiempo. Para aplacar la ira antes de estallar, para volver los corazones de los padres a los hijos y restablecer las tribus de Jacob. (Eclesiástico 48, 10)


"No tumulto das paixões terrenas, surge a grande esperança da misericórdia inexorável de Deus." São Padre Pio de Pietrelcina